{"id":1035,"date":"2021-04-11T14:34:45","date_gmt":"2021-04-11T14:34:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/?p=1035"},"modified":"2021-04-17T12:46:50","modified_gmt":"2021-04-17T12:46:50","slug":"fundamentacion-del-voto-negativo-del-pit-cnt-y-la-onajpu-ante-el-diagnostico-del-sistema-de-seguridad-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/2021\/04\/11\/fundamentacion-del-voto-negativo-del-pit-cnt-y-la-onajpu-ante-el-diagnostico-del-sistema-de-seguridad-social\/","title":{"rendered":"Fundamentaci\u00f3n del voto negativo del PIT-CNT y la ONAJPU ante el Diagn\u00f3stico del Sistema de Seguridad Social"},"content":{"rendered":"\n<p>Mediante un documento que aqu\u00ed se transcribe, se fundamentan los principales argumentos por los cuales los integrantes de la Comisi\u00f3n de Expertos de Seguridad Social (CESS), Hugo Bai (PIT-CNT) y Gabriel Regalado (ONAJPU), con al aval de las organizaciones sociales que representan, resolvieron votar negativamente el diagn\u00f3stico puesto a consideraci\u00f3n de la comisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En dicho texto, se aclara que m\u00e1s all\u00e1 de no acompa\u00f1ar el diagn\u00f3stico, \u00abno significa que no existan coincidencias con varios de los puntos analizados en el documento y de los desaf\u00edos planteados. Si bien para fundamentar el voto contrario nos centramos en las diferencias, el diagn\u00f3stico contiene varios puntos de car\u00e1cter descriptivo, valiosos an\u00e1lisis t\u00e9cnicos e incluso algunas valoraciones que compartimos. Tambi\u00e9n es preciso destacar el muy buen clima de trabajo y respeto dentro de la comisi\u00f3n. Pese a las diferencias en aspectos que entendemos medulares, consideramos que este diagn\u00f3stico contiene estudios t\u00e9cnicos y proyecciones actuariales realizados por la Secretar\u00eda T\u00e9cnica que indudablemente constituyen un avance en la calidad del debate sobre nuestro sistema de seguridad social\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fundamentaci\u00f3n del voto negativo del PIT-CNT y la ONAJPU ante el Diagn\u00f3stico del Sistema de Seguridad Social<\/h2>\n\n\n\n<p>Marzo de 2021<br>Fundamentaci\u00f3n del voto negativo del PIT CNT y la ONAJPU ante el Diagn\u00f3stico del Sistema de Seguridad Social<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n se deja constancia de los principales argumentos por los cuales los integrantes de la Comisi\u00f3n de Expertos de Seguridad Social (CESS), Hugo Bai (PIT CNT) y Gabriel Regalado (ONAJPU), con al aval de las organizaciones sociales que representan, resolvieron votar negativamente el Diagn\u00f3stico puesto a consideraci\u00f3n de la Comisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a considerarlo un documento t\u00e9cnico valioso que implica un nuevo avance en el conocimiento sobre nuestro sistema de seguridad social, mantenemos discrepancias centrales con varios pasajes del diagn\u00f3stico. En particular, por las razones que desarrollamos m\u00e1s adelante, consideramos que no hay un adecuado balance entre sostenibilidad financiera y sostenibilidad social del sistema, observamos un exagerado \u00e9nfasis en resolver los desaf\u00edos a partir de la reducci\u00f3n del gasto, tenemos diferencias muy marcadas con el diagn\u00f3stico sobre el r\u00e9gimen de capitalizaci\u00f3n individual que se realiza y consideramos imprescindible subrayar mucho m\u00e1s claramente la necesidad de una urgente y profunda reforma del r\u00e9gimen previsional militar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">I) Sobre el contexto laboral<\/h3>\n\n\n\n<p>La informalidad y sub-declaraci\u00f3n han tenido una evoluci\u00f3n descendente en los \u00faltimos a\u00f1os. Los informes citados en el diagn\u00f3stico muestran que mientas los cotizantes crecieron un 75% entre 2004 y 2018, la informalidad por no registro descendi\u00f3 del 36% en 2006 a 25% en 2019. Esto se debe a pol\u00edticas p\u00fablicas como el fortalecimiento de la matriz de protecci\u00f3n social en diversas dimensiones, la creaci\u00f3n del monotributo u otras facilidades para determinados sectores. Se deben ponderar m\u00e1s claramente estas pol\u00edticas que fueron fundamentales para ampliar los derechos de las personas y tambi\u00e9n para explicar la evoluci\u00f3n de los ingresos del sistema.<br><br>Hay aspectos que no reciben un adecuado nivel de detalle c\u00f3mo ser las inequidades de g\u00e9nero, persistentes en el mercado de trabajo, que se manifiestan en menores tasas de actividad, menores tasas de empleo, menor nivel de remuneraciones, mayor incidencia dentro de sectores u ocupaciones m\u00e1s precarias, menor carga horaria, etc. Estas desigualdades, que en varios casos son la contracara de la mayor participaci\u00f3n de las mujeres en el trabajo no remunerado, son aspectos fundamentales a tener en cuenta al momento de diagnosticar y pensar en reformas del sistema de seguridad social.<\/p>\n\n\n\n<p>Adicionalmente, el diagn\u00f3stico pr\u00e1cticamente no aborda el bajo nivel general que presentan los salarios, una realidad que impone una restricci\u00f3n no solo a los recursos disponibles, sino tambi\u00e9n a las futuras prestaciones de pasividad, lo que desemboca en la necesidad de complementos a m\u00ednimas de niveles dignos para un significativo n\u00famero de trabajadoras y trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a los cambios en las formas de trabajo, lo que m\u00e1s se destaca es el tr\u00e1nsito hacia situaciones de precariedad. La fiscalizaci\u00f3n, el control y tambi\u00e9n los est\u00edmulos a la formalidad deben ser pol\u00edticas centrales en materia de seguridad social. Si bien los porcentajes de evasi\u00f3n son bajos en relaci\u00f3n a la regi\u00f3n, siguen siendo significativos en la comparaci\u00f3n internacional. De acuerdo al mismo informe que maneja la CESS para el diagn\u00f3stico, cerca del 65% de los puestos de trabajo que se evaden son de muy probable captaci\u00f3n, mientras que solo 35% son de dif\u00edcil captaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">II) Sobre la arquitectura del sistema previsional<\/h3>\n\n\n\n<p>Al referirse a los esquemas mutipilares, si bien en la reforma de 1996 Uruguay no adopt\u00f3 el modelo chileno de ahorro individual y se decant\u00f3 por un r\u00e9gimen mixto, esto no implica en absoluto que la propuesta haya sido de consenso en aquel entonces ni en los a\u00f1os posteriores. Desde antes de la aprobaci\u00f3n de la ley 16.713 de reforma de la seguridad social, organizaciones sociales como el PIT-CNT y la ONAJPU plantearon su desacuerdo en cuanto al ingreso a la esfera de la seguridad social de empresas financieras privadas, guiadas en su accionar por un fin lucrativo, para gestionar un pilar de ahorro individual que dejaba en manos del mercado financiero una porci\u00f3n significativa de los aportes de las y los trabajadores a la seguridad social. Cabe acotar que muchos pa\u00edses que adoptaron esquemas de ahorro individual no solo redefinieron su esquema de financiamiento como se menciona en el documento, sino que revirtieron el proceso, desarmando por completo los esquemas de ahorro individual y reformul\u00e1ndolos hacia otro dise\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, las organizaciones sociales mantenemos una mirada muy cr\u00edtica del funcionamiento del r\u00e9gimen de ahorro individual, tambi\u00e9n denominado pilar 2 o r\u00e9gimen AFAP. Es importante dejar claro que el supuesto consenso que se plantea en el documento diagn\u00f3stico, respecto de un sistema multipilar, no es independiente del dise\u00f1o de este sistema. Es por lo anterior que entendemos que no puede asumirse que la existencia de un sistema multipilar implique inequ\u00edvocamente la existencia de un r\u00e9gimen de ahorro individual.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la cobertura del sistema, si bien los datos presentados dan cuenta del proceso de crecimiento que tuvo la cobertura pasiva en los \u00faltimos a\u00f1os, a la hora de establecer las posibles explicaciones para este fen\u00f3meno se presenta la idea de la no plena consolidaci\u00f3n de la informaci\u00f3n del registro de historia laboral. En definitiva, se plantea que mediante mecanismos ajenos a la historia laboral, los trabajadores declaran a\u00f1os de servicios que finalmente terminan otorg\u00e1ndoles la posibilidad de acceder a beneficios jubilatorios. Como veremos m\u00e1s adelante, esta afirmaci\u00f3n es m\u00e1s que discutible y desde nuestro punto de vista sobredimensiona el efecto de algunas medidas dispuestas, sobre todo por el BPS, para el inevitable tratamiento de la prueba no documental.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien se menciona el incremento que tuvo la cantidad de jubilaciones de BPS, 29% entre 2009 y 2019, y se ensayan algunas respuestas para explicar su crecimiento, en el mismo per\u00edodo se observa que el Servicio de Retiros Policiales increment\u00f3 la cantidad de pasivos en un 39%, la Caja de Profesionales lo hizo en un 70% y la Caja Notarial en un 65%, lo que dar\u00eda cuenta de un fen\u00f3meno generalizado de crecimiento de las pasividades, m\u00e1s all\u00e1 de las caracter\u00edsticas heterog\u00e9neas de cada colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>El diagn\u00f3stico tambi\u00e9n analiza los resultados en t\u00e9rmino de la suficiencia o adecuaci\u00f3n de las prestaciones. Si bien se trata de un concepto subjetivo, su aproximaci\u00f3n a partir de la incidencia de la pobreza en el colectivo de mayores de 65 a\u00f1os parece correcta. Sin embargo, entendemos que es inconveniente plantear de forma reiterada, el volumen de pobreza de un colectivo en funci\u00f3n de otro. Esta comparaci\u00f3n puede prestarse a confusi\u00f3n al promover la idea equivocada de que uno se explica a trav\u00e9s del otro, o que se relacionan inversamente. Reconocemos el problema de la pobreza en la infancia, con niveles que no son admisibles para nuestra sociedad. Sin embargo, entendemos que la reducci\u00f3n de la pobreza infantil deber\u00eda plantearse en t\u00e9rminos de qu\u00e9 sectores tienen mayor capacidad contributiva para financiar las pol\u00edticas sociales necesarias, y seguramente no sean la gran mayor\u00eda de jubilados y pensionistas de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra forma de aproximarse al estudio de la suficiencia de las prestaciones es a trav\u00e9s de las tasas de remplazo. Si bien la comparaci\u00f3n entre los distintos subsistemas muestra que el r\u00e9gimen mixto, en promedio, paga menores tasas que el resto (52% BPS contra el 129% del servicio de retiros militares) entendemos que la comparaci\u00f3n internacional debe realizarse teniendo en cuenta un conjunto m\u00e1s amplio de informaci\u00f3n. En especial, cuando se menciona a los pa\u00edses de la OCDE, es indispensable enmarcar las tasas de reemplazo en el esquema general de seguridad social, en donde menores tasas pueden verse complementadas con pol\u00edticas de protecci\u00f3n social en materia de vivienda, salud, cuidados, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Los incrementos especiales que tuvo la jubilaci\u00f3n m\u00ednima responden a la necesidad de abatir los bajos niveles de ingresos que ten\u00edan los jubilados y pensionistas a partir de los m\u00ednimos fijados por la Ley 16.713. Seg\u00fan esta norma, y de no haber mediado aumentos diferenciales por decreto, la jubilaci\u00f3n m\u00ednima ser\u00eda de $ 7.576, un 96% m\u00e1s baja que la actual, fijada en $ 13.854. En este sentido, la relaci\u00f3n entre el costo financiero y la mejora en el bienestar de casi 125 mil jubilados y pensionistas de muy bajos ingresos, parece sumamente favorable. Lejos de ser una pol\u00edtica a se\u00f1alar como inconveniente, entendemos que es una pol\u00edtica a potenciar y seguir desarrollando.<\/p>\n\n\n\n<p>Al abordar la sostenibilidad econ\u00f3mica, entendemos que el incremento del gasto previsional necesariamente debe plantearse en t\u00e9rminos de la poblaci\u00f3n que se atiende. No es lo mismo gastar el equivalente del 9% del PIB en 750 mil personas, que gastar el equivalente del 0,9% del PIB en 50 mil personas como ocurre en la Caja Militar. Esta diferencia de magnitud significativa, no se se\u00f1ala con el debido \u00e9nfasis en el documento.<\/p>\n\n\n\n<p>Se habla especialmente de corregir la trayectoria de las erogaciones con el fin de hacerlas compatibles con el desarrollo de otras pol\u00edticas p\u00fablicas relevantes (no se dice cuales), de modo de asegurar la prosperidad econ\u00f3mica y social. Si bien esta definici\u00f3n es amplia, el gasto previsional no solo se compone del pago de pasividades, sino tambi\u00e9n de la resignaci\u00f3n de recursos v\u00eda exoneraciones o bonificaciones sin su correspondiente financiamiento. Pensar en corregir la trayectoria de gasto no es lo \u00fanico que deber\u00eda tenerse en cuenta, en todo caso, deber\u00eda pensarse en corregir la trayectoria de los resultados financieros o de la asistencia recibida, siendo en ese caso necesario repensar no solo la composici\u00f3n de los gastos (que tambi\u00e9n merecen an\u00e1lisis, basta ver la asistencia financiera por beneficiario de los servicios policial o militar), sino tambi\u00e9n las fuentes de financiamiento del sistema.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto de la indexaci\u00f3n de las pasividades, los fuertes desaf\u00edos que se describen no son otros que los propios de cualquier sistema previsional que debe asegurar el pago a las generaciones retiradas de la actividad laboral, mediante cotizaciones y aportes de quienes est\u00e1n en actividad. La indexaci\u00f3n mediante otras variables (inflaci\u00f3n por ejemplo) puede implicar mayores riesgos de desbalance financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>El diagn\u00f3stico presenta un detallado an\u00e1lisis del equilibrio individual. M\u00e1s all\u00e1 de constituir un insumo de inter\u00e9s, entendemos que el equilibrio individual actuarial irrestricto no debe ser un objetivo del sistema, siempre que se decida un esquema de financiamiento mixto entre cotizaciones por trabajo y aportes de rentas generales como actualmente es el que rige en BPS.<\/p>\n\n\n\n<p>Concretamente en el caso uruguayo, esta financiaci\u00f3n mixta es una elecci\u00f3n pol\u00edtica, establecida en la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica en su art\u00edculo 67, y no un aspecto defectuoso a corregir. M\u00e1s espec\u00edficamente, los impuestos afectados son una forma de financiar parte del gasto, evitando de esta forma sobrecargar las tasas de aportaci\u00f3n. Dependiendo del nivel de progresividad del sistema tributario, el dise\u00f1o de estos sistemas h\u00edbridos puede o no contener aspectos que requieran revisi\u00f3n. Sin embargo, la discusi\u00f3n sobre fuentes de financiamiento no tiene por qu\u00e9 vedar la posibilidad de esquemas alternativos a los tradicionales aportes sobre la n\u00f3mina. El debate de fondo sobre este punto implica discutir qu\u00e9 mecanismos de financiaci\u00f3n se desea tener.<\/p>\n\n\n\n<p>Al referirse a la edad de retiro, si bien la ley establece una edad m\u00ednima de 60 a\u00f1os, la edad de retiro real promedio es superior, situ\u00e1ndose en 62,5 a\u00f1os. Consideramos que, para analizar la eventual brecha con otros pa\u00edses, la comparaci\u00f3n debe establecerse en relaci\u00f3n a esta \u00faltima variable, ya que las edades legales pueden ir acompa\u00f1adas de esquemas de retiro anticipado o incentivos a la postergaci\u00f3n que dificulten dicha comparaci\u00f3n. A considerar el promedio de edad al que efectivamente se retiran las y los trabajadores en cada pa\u00eds, se observa que Uruguay, un pa\u00eds relativamente menos envejecido a los del mundo desarrollado, presenta brechas sensiblemente menores a las presentadas en el diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el documento se\u00f1ala que entre otros factores, los complementos a m\u00ednimo de las jubilaciones distorsionan los incentivos a postergar el retiro, sin considerar la ca\u00edda de ingreso a la que puede estar expuesta la persona y sin detallar si quienes acceden a la jubilaci\u00f3n con un complemento a m\u00ednima lo hacen con un promedio de edad inferior al general. El documento tampoco aborda adecuadamente el impacto de modificar la edad de retiro sobre las y los trabajadores de diferentes ramas de actividad, con distintos niveles de desgaste f\u00edsico y s\u00edquico y con diferentes expectativas de vida seg\u00fan el nivel socioecon\u00f3mico, hechos que merecen tratar este par\u00e1metro de forma mucho m\u00e1s cuidadosa. Tampoco se analiza debidamente la pol\u00edtica aplicada por muchas empresas para incentivar y promover el retiro de sus trabajadores \u201cmayores\u201d y los impactos de un eventual cambio en este par\u00e1metro sobre este colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al referirse a las tasas de aportaci\u00f3n, lamentablemente el diagn\u00f3stico no muestra de forma comparada la forma en que se distribuyen las cotizaciones entre trabajadores y empleadores en Uruguay y el resto del mundo. En contraposici\u00f3n a lo observado en la mayor parte de pa\u00edses en que los aportes patronales son sensiblemente mayores, en Uruguay dentro del r\u00e9gimen general los aportes personales son el doble de los aportes patronales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">III) Sobre el R\u00e9gimen General<\/h3>\n\n\n\n<p>Al momento de analizar los costos de los servicios brindados entre organismos, cuando refiere al trabajo gratuito que el BPS desarrolla para las AFAP, no parece coherente anteponer la existencia de una norma de car\u00e1cter legal, revisable, a un criterio de absoluta justicia como lo es compartir los costos del r\u00e9gimen. Es importante se\u00f1alar que esta renuncia de recursos por parte del BPS, tambi\u00e9n impacta en los desequilibrios financieros que reiteradamente se se\u00f1alan vinculados a los egresos del sistema solidario.<\/p>\n\n\n\n<p>En la medida que no exist\u00eda historia laboral antes de 1996, al analizar los medios de prueba y reconocimiento de servicios, el diagn\u00f3stico no pondera adecuadamente estas herramientas como derechos fundamentales de las y los trabajadores para probar actividad laboral que hayan realizado con anterioridad dicha fecha. El \u00e9nfasis parece m\u00e1s centrado en los eventuales abusos del mecanismo que en reconocerlo como algo indispensable que permite dar garant\u00edas a quienes, producto de una inserci\u00f3n laboral m\u00e1s precaria, se encuentran en una situaci\u00f3n de mayor vulnerabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante aclarar que los medios de prueba como la RD 43\/2006 o la prueba testimonial, est\u00e1n vigentes para servicios realizados con anterioridad al 1\/4\/1996, es decir, para cuando no exist\u00eda historia laboral. Es natural por tanto que muchas personas a\u00fan apelen a este tipo de prueba para acreditar a\u00f1os de trabajo no registrados. Vale aclarar que hace 25 o m\u00e1s a\u00f1os, no solo no exist\u00eda el mecanismo de historia laboral sino que los usos y costumbres a la hora de registrar el trabajo formal eran bien distintos a los actuales, luego de varios a\u00f1os de difusi\u00f3n y promoci\u00f3n de los derechos y obligaciones en las relaciones de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante se\u00f1alar que ambos medios de prueba mencionados est\u00e1n sujetos a una eventual revisi\u00f3n y revocaci\u00f3n por parte de BPS. En concreto, de forma aleatoria se selecciona una muestra de jubilaciones otorgadas por cualquiera de los dos procedimientos alternativos de prueba y se reexaminan las condiciones que dieron acceso al sistema, profundizando en la b\u00fasqueda de informaci\u00f3n que corrobore la veracidad de los testimonios o de la actividad laboral probada de forma ficta. Los resultados arrojados por esas auditorias son concluyentes en afirmar que un escaso porcentaje de esas pasividades son \u201cdadas de baja\u201d mientras que en la amplia mayor\u00eda se ratifica la resoluci\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<p>Al abordar las exoneraciones de aportes patronales, si bien se recoge la informaci\u00f3n cuantitativa, la misma no est\u00e1 sujeta a la misma valoraci\u00f3n que se hace del lado de las prestaciones. El monto total de exoneraciones implica una renuncia a los ingresos de BPS cercana al 40% del total de la asistencia financiera que se recibe actualmente por parte de rentas generales. Es por tanto un componente que incide fuertemente en el resultado financiero anual, mucho m\u00e1s que el impacto del complemento a m\u00ednima de 125 mil jubilaciones, cuyo costo es cercano a los 120 millones de d\u00f3lares anuales, contra los 223 millones de d\u00f3lares de renuncia por exoneraciones. Nuestras representaciones no plantean revocar o retirar estos beneficios tributarios, sino transparentarlos y reconocerlos como ingresos genuinos de BPS que deber\u00edan ser vertidos por parte de Rentas Generales.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n a las jubilaciones por imposibilidad f\u00edsica, el documento omite algunas consideraciones importantes para entender la evoluci\u00f3n de esta variable. En primer lugar, la evoluci\u00f3n de las altas se ha ido enlenteciendo luego de un primer per\u00edodo de aceleraci\u00f3n, donde era esperable que mucha gente que se hab\u00eda visto impedida de acceder con la anterior legislaci\u00f3n, m\u00e1s exigente, haya logrado cumplir con los requisitos exigidos. En el a\u00f1o 2020 se observan valores pr\u00f3ximos a los registrados antes de la modificaci\u00f3n normativa, lo que hace pensar que la situaci\u00f3n est\u00e1 lejos de mostrar una tendencia explosiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe tenerse en cuenta, adem\u00e1s, que si bien efectivamente se realiz\u00f3 una modificaci\u00f3n normativa que flexibiliz\u00f3 el acceso a una jubilaci\u00f3n por imposibilidad f\u00edsica, no se realiza aqu\u00ed un estudio o valoraci\u00f3n de los motivos que llevaron a esa modificaci\u00f3n. Es esperable que esto haya posibilitado a muchos trabajadores acceder a este beneficio, sin embargo, eso no puede ser indicador de un mal dise\u00f1o o de un comportamiento dadivoso por parte de autoridades.<br><br>Finalmente, debe aclararse que el acceso a esta prestaci\u00f3n no depende de la sola voluntad de las y los trabajadores, sino que est\u00e1 sujeta a la valoraci\u00f3n m\u00e9dica realizada por profesionales m\u00e9dicos de BPS, sin la cual es imposible acreditar la imposibilidad f\u00edsica. Las consideraciones de factores complementarios, lejos de significar un problema, ponen en contexto no solo la parte cl\u00ednico m\u00e9dica sino tambi\u00e9n las condiciones sociales que le permiten a la persona enfrentar el problema de salud que presenta. Por lo tanto, entendemos que representa una soluci\u00f3n para miles de personas que sin esa consideraci\u00f3n no hubiesen logrado acceder a una pasividad que, entre otras cosas, cuenta con una tasa de remplazo diferencial para atender situaciones en donde la discapacidad que presenta la persona debe ser atendida con tratamientos, medicaci\u00f3n, etc. No se desprende de los datos presentados en el documento, una evidencia incontrastable en favor de una revisi\u00f3n tan profunda de un sistema, que c\u00f3mo todo, s\u00ed puede ser perfectible, pero no sobre la base de que representa un costo demasiado elevado el cual hay que moderar.<\/p>\n\n\n\n<p>A modo de conclusi\u00f3n sobre estos primeros apartados, creemos que el diagn\u00f3stico tiene un claro \u00e9nfasis en la sostenibilidad financiera, aspecto que estructura todo el documento, pero es especialmente marcado en los cap\u00edtulos sobre arquitectura del sistema y r\u00e9gimen general. Adem\u00e1s, consideramos que en ese an\u00e1lisis existe un desbalance en torno a considerar a los egresos, o el gasto en seguridad social, como el principal componente para explicar las dificultades existentes en materia de sostenibilidad financiera, por sobre los ingresos del sistema. Prueba de ello es la escasa profundidad que se da a temas como las exoneraciones de aportes a la seguridad social, nuevas posibles fuentes de financiamiento o el nivel de las tasas de aportaci\u00f3n al sistema, sobre la que el documento se limita a precisar que son r\u00edgidas al alza.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vez de asignar a la evoluci\u00f3n de los egresos la responsabilidad por el deterioro econ\u00f3mico del sistema en su conjunto, se identifican algunas pol\u00edticas espec\u00edficas como las principales generadoras del desbalance econ\u00f3mico. Entre otras, se se\u00f1ala el aumento diferencial de las jubilaciones m\u00ednimas, la flexibilizaci\u00f3n de las condiciones de acceso a las pasividades (ley 19.385) o incluso la indexaci\u00f3n del valor de las jubilaciones y pensiones al \u00edndice medio de salarios nominal (IMSN).<br><br>En contraste con lo planteado en el diagn\u00f3stico, lejos de ser la causa de los problemas que hoy enfrentamos, la pol\u00edtica de jubilaciones m\u00ednimas y la ley de flexibilizaci\u00f3n de acceso a las jubilaciones de 2008 permitieron atender graves problemas de cobertura y suficiencia heredados de la reforma de los a\u00f1os 90. De no haberse producido estos cambios, con seguridad hoy estar\u00edamos discutiendo una reforma urgente que permitiera recomponer una sostenibilidad social quebrada a partir de niveles de protecci\u00f3n totalmente insuficientes para los sectores m\u00e1s vulnerables de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><br>IV) Sobre el r\u00e9gimen de ahorro Individual<\/h3>\n\n\n\n<p>Uno de los puntos centrales de marcada discrepancia con el diagn\u00f3stico refiere al pilar de capitalizaci\u00f3n individual. En primer lugar, a la luz de los diversos y profundos problemas que presenta el dise\u00f1o del r\u00e9gimen actual, el documento obvia una primera discusi\u00f3n central asociada a las motivaciones que persigue el establecimiento de un pilar de ahorro complementario. Desde nuestra perspectiva, considerando las proyecciones demogr\u00e1ficas vigentes, es necesario un componente de capitalizaci\u00f3n complementario que permita distribuir el peso del sistema de forma m\u00e1s equitativa entre las diferentes generaciones. Un componente de ahorro por parte de las generaciones presentes puede contribuir a moderar el aporte financiero de las generaciones futuras, relativamente m\u00e1s peque\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tal como se se\u00f1ala en Barr y Diamond (2008)- Barr N. y Diamond P. (2008). \u201cLa reforma necesaria. El futuro de las pensiones.\u201d El hombre del Tres.-, es un error anal\u00edtico frecuente considerar que la capitalizaci\u00f3n necesariamente requiere cuentas individuales. Seg\u00fan estos autores, existen varias v\u00edas para conseguirlo y afirman que \u201celegir un nivel de capitalizaci\u00f3n y un grado de diversificaci\u00f3n de la cartera no est\u00e1 vinculado econ\u00f3micamente con la elecci\u00f3n entre prestaci\u00f3n definida o contribuci\u00f3n definida o entre acumulaci\u00f3n individual o de mayor alcance\u201d. En este sentido, el documento no aborda adecuadamente la discusi\u00f3n sobre los objetivos de un pilar de ahorro complementario que posibilite analizar dise\u00f1os alternativos al r\u00e9gimen actual, que adem\u00e1s de cumplir con los objetivos intergeneracionales del pilar de ahorro, permitan una mayor legitimidad social asociada a un mayor protagonismo estatal y la eliminaci\u00f3n del lucro privado. El diagn\u00f3stico no ofrece pistas para pensar en una profunda reforma estructural del pilar vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, al analizar el r\u00e9gimen de ahorro individual, el diagn\u00f3stico no parece reconocer el fracaso del dise\u00f1o del sistema en varias de sus dimensiones. Al implementarse en 1996, entre otras virtudes se argumentaba que la competencia entre actores privados beneficiar\u00eda a los afiliados y que dicha privatizaci\u00f3n implicar\u00eda un alivio desde el punto de vista de las finanzas p\u00fablicas. Sin embargo, casi 25 a\u00f1os despu\u00e9s lo que tenemos en la etapa de acumulaci\u00f3n de ahorros es un oligopolio en el que pr\u00e1cticamente no hubo competencia, con ganancias extraordinariamente altas para las AFAP que han ido en detrimento del ahorro de los trabajadores. Por su parte, en la etapa de desacumulaci\u00f3n, muy lejos de la competencia privada, tenemos un monopolio estatal plagado de problemas, con una situaci\u00f3n que el propio informe reconoce como grave en la medida en que \u201cla acumulaci\u00f3n de p\u00e9rdidas por parte del BSE supone una contingencia fiscal relevante, debido a que podr\u00edan ser necesarias capitalizaciones con cargo al accionista, que en este caso es el Estado\u201d. Por lo tanto, desde nuestro punto de vista, el diagn\u00f3stico no asume la enorme distancia entre lo proyectado en los a\u00f1os 90 y lo ocurrido a lo largo de estos 25 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Al analizar espec\u00edficamente la etapa de acumulaci\u00f3n de ahorros a trav\u00e9s de las AFAP, el diagn\u00f3stico obvia detallar varias de las fallas de mercado asociadas a promover la competencia en este tipo de mercados. Adem\u00e1s de muy fuertes econom\u00edas de escala, costos de entrada y restricciones normativas que restringen los participantes desde el lado de la oferta, existen muy fuertes asimetr\u00edas de informaci\u00f3n. En relaci\u00f3n a esta \u00faltima falla de mercado, la inmensa mayor\u00eda de los trabajadores no est\u00e1 en condiciones de evaluar y comparar el perfil de riesgo y las perspectivas de rentabilidad que ofrecen los portafolios de inversi\u00f3n de cada una de las AFAP. Existe un amplio consenso en la literatura disponible sobre la falta de informaci\u00f3n y conocimiento por parte de los afiliados, lo que, a diferencia de lo que ocurre en otros mercados, restringe la posibilidad de que sus comportamientos tiendan a promover la competencia. Con afiliados obligados a participar que mayoritariamente no entienden lo que se est\u00e1 transando en el mercado y que no est\u00e9n en condiciones de captar sus se\u00f1ales, hay poco espacio para la competencia y, tal como ha ocurrido, campo muy f\u00e9rtil para la obtenci\u00f3n de ganancias privadas extraordinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el diagn\u00f3stico reconoce problemas de dise\u00f1o en la opci\u00f3n voluntaria de aportar a las AFAP prevista en el Art\u00edculo 8 de la Ley 16.713, nuestro cuestionamiento es bastante m\u00e1s profundo al que all\u00ed se se\u00f1ala. En 1996 se introdujo un p\u00e9simo mecanismo, incomprensible para la enorme mayor\u00eda de las y los trabajadores, que estuvo al servicio del crecimiento del ahorro individual y ha permitido que las AFAP sembraran algunas ideas falsas sobre el funcionamiento del sistema a lo largo de estos a\u00f1os. La eventual conveniencia de optar por el Art\u00edculo 8 no se basa en las supuestas virtudes del r\u00e9gimen AFAP, sino en la bonificaci\u00f3n de hasta 50% en la jubilaci\u00f3n que otorga BPS. Esta bonificaci\u00f3n implica un trato preferencial del BPS para quienes realizan la opci\u00f3n mencionada, incorporando un subsidio \u00fanicamente para quienes se afilian voluntariamente a la AFAP, lo que promueve una inequidad horizontal dif\u00edcilmente justificable. Adem\u00e1s, el dise\u00f1o del mecanismo contiene componentes regresivos, al posibilitar tasas de reemplazo mayores para segmentos de ingreso relativamente m\u00e1s altos -Bai, H. La opci\u00f3n voluntaria de aportar a las AFAP. Inequidades y otros problemas del art\u00edculo 8-.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento permite identificar una visi\u00f3n algo cr\u00edtica hacia el actual r\u00e9gimen de asignaciones de oficio que prioriza la administradora de menor comisi\u00f3n. La evidencia es clara respecto a que el esquema actual es lo que m\u00e1s le conviene al afiliado al momento de iniciar su ahorro y promueve el incentivo estrat\u00e9gico de que las restantes administradoras bajen sus comisiones. Sin embargo, en lugar de poner el foco sobre la problem\u00e1tica de que las AFAP privadas no hayan respondido al incentivo y hayan preferido mantener comisiones muy elevadas, el diagn\u00f3stico opta por alertar sobre un incremento en la concentraci\u00f3n de mercado. Adem\u00e1s, como posibles atenuantes frente a las ventajas de la regulaci\u00f3n actual, se se\u00f1ala que luego de unos a\u00f1os la opci\u00f3n m\u00e1s conveniente ser\u00eda la AFAP de mayor rentabilidad futura esperada, pese a que las asignaciones de oficio son al momento de iniciar el ahorro y que la rentabilidad futura es incierta.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque planteado sobre la evoluci\u00f3n de las comisiones de administraci\u00f3n y el lucro de las AFAP (medido a trav\u00e9s del ROE) es otra de las diferencias centrales con el diagn\u00f3stico. A nuestro entender, el diagn\u00f3stico debi\u00f3 hacer una detallada descripci\u00f3n de c\u00f3mo evolucionaron estas variables a lo largo de estos 25 a\u00f1os y las causas que originaron el establecimiento de un tope a las comisiones. Las comisiones de administraci\u00f3n de las 3 AFAP de capitales privados han sido exageradamente altas y el lucro ha sido abusivo para con los afiliados durante muchos a\u00f1os. Pese a que desde hace varios a\u00f1os Rep\u00fablica AFAP mantuvo una tendencia decreciente en su comisi\u00f3n, dados los problemas de informaci\u00f3n y desconocimiento mencionados antes, las AFAP privadas pudieron mantener comisiones casi 3 veces m\u00e1s altas sin que ello se viera reflejado en una p\u00e9rdida significativa de afiliados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esa realidad, en 2018 se defini\u00f3 el establecimiento de un tope que lejos de que el diagn\u00f3stico lo identifique como una regulaci\u00f3n fundamental para al menos acotar un problema evidente de costos desmedidos y ganancias extraordinarias en detrimento del ahorro de los afiliados, se se\u00f1ala que \u201cpodr\u00eda llevar a una pr\u00e1ctica predatoria de la competencia\u201d por una AFAP que tuviera posici\u00f3n dominante. Se pone foco en problemas potenciales que no han existido ni est\u00e1 previsto que existan y se pasa por alto problemas muy tangibles, denunciados hist\u00f3ricamente por el movimiento de trabajadores, jubilados y pensionistas, que han socavado la legitimidad social de este pilar. Cabe citar la encuesta de Equipos encargada por la CESS que concluye que tan solo un 18% de la poblaci\u00f3n conf\u00eda en las AFAP.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender la fijaci\u00f3n del tope, creemos que el diagn\u00f3stico debe incluir un an\u00e1lisis de las comisiones y ganancias de las AFAP previo a su introducci\u00f3n en 2018. All\u00ed se observa que las comisiones de las AFAP privadas llegaron a ubicarse cerca del 14% de los aportes (hoy 6,6%) y llegaron a representar entre 1,2% y 1,6% del Fondo de Ahorro Previsional, un porcentaje sensiblemente superior a los costos de administradoras de fondos internacionales. Para tener una idea, el costo del Fideicomiso de la Seguridad Social, que administra activos por el 3,6% del PIB, se ubica en 0.021% del fondo administrado. Reconociendo diferencias con el negocio de las AFAP, esto \u00faltimo implica que los costos administrativos de las AFAP eran casi 60 veces m\u00e1s altos a los del Fideicomiso antes del tope y hoy son entre 21 y 28 veces m\u00e1s altos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el an\u00e1lisis de las ganancias medidas a trav\u00e9s del ROE ocurre algo similar. Previo al establecimiento del tope a las comisiones, el lucro de las 3 AFAP privadas fue desproporcionadamente alto, con niveles de resultado que llegaron a representar entre 60% y 100% del patrimonio, guarismos incomparables con los alcanzados por cualquier empresa que opera en un entorno m\u00ednimamente competitivo. El diagn\u00f3stico no enfatiza adecuadamente el rol fundamental del tope a las comisiones para al menos moderar las ganancias abusivas que sostuvieron las AFAP durante d\u00e9cadas en detrimento de la futura jubilaci\u00f3n de los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p>De cara a una reforma de este pilar, consideramos que el diagn\u00f3stico debe reconocer que el funcionamiento del mercado ha sido muy poco competitivo. La diferenciaci\u00f3n en materia de portafolios de inversi\u00f3n y rentabilidad alcanzada ha sido muy acotada mientras que, aprovechando los problemas de informaci\u00f3n mencionados, las empresas privadas han fijado comisiones exageradamente altas, sin que ello repercutiera significativamente en sus abultadas ganancias. Por el contrario, el mantenimiento de las altas comisiones se dio en un contexto de crecimiento hist\u00f3rico del empleo y los salarios reales que permiti\u00f3 multiplicar dichas ganancias. Sin embargo, el documento evita analizar en profundidad varios de estos problemas y focaliza su preocupaci\u00f3n en la posici\u00f3n dominante de la AFAP estatal y los problemas potenciales que supuestamente tendr\u00edan mecanismos como la asignaci\u00f3n de oficio o el tope a las comisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Al referirse a las rentabilidades logradas para los afiliados, se habla de resultados satisfactorios atribuidos al buen desempe\u00f1o profesional de las administradoras, aunque las menores tasas registradas en los \u00faltimos a\u00f1os y las proyecciones poco auspiciosas para los que vienen son atribuidas al contexto internacional. Dado que las inversiones est\u00e1n fuertemente concentradas en t\u00edtulos de deuda p\u00fablica, la rentabilidad lograda por las AFAP proviene de los intereses de deuda que pagan todos los ciudadanos -tambi\u00e9n los trabajadores afiliados a las AFAP- a trav\u00e9s de los impuestos.<br><br>Al momento de analizar los serios problemas que existen en la etapa de desacumulaci\u00f3n de ahorros, el enfoque que prevalece en el documento omite discutir algunos puntos relevantes. En primer lugar, si ya es altamente complejo promover un mercado realmente competitivo en la etapa de acumulaci\u00f3n ahorros que al menos implica una relaci\u00f3n a lo largo del tiempo con el afiliado, mucho m\u00e1s dif\u00edcil es establecer un mercado competitivo a partir del otorgamiento de una renta vitalicia al momento de jubilarse, que se ajustar\u00e1 peri\u00f3dicamente por IMS y tendr\u00e1 el respaldo al Estado que por ley es garante en \u00faltima instancia. No parece sensato suponer que una persona m\u00ednimamente informada sobre la renta que le ofrecen diferentes aseguradoras pueda elegir una diferente al valor m\u00e1ximo ofrecido. M\u00e1s all\u00e1 de la eventual presencia de m\u00faltiples aseguradoras, la renta vitalicia inicial ofrecida por cada una es un producto cuya \u00fanica diferencia radica en su valor. Con el dise\u00f1o actual, parece claro que todas las aseguradoras deber\u00edan ofrecer la misma renta vitalicia, que al estar garantizada por el Estado tornar\u00eda indiferente la opci\u00f3n por parte del afiliado.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta claro que con la regulaci\u00f3n vigente el negocio no resulta atractivo para las aseguradoras privadas. Por el contrario, como bien se se\u00f1ala en el diagn\u00f3stico, se ha convertido en una pesada carga para el BSE, que de haber aplicado una l\u00f3gica puramente empresarial tambi\u00e9n habr\u00eda abandonado el mercado hace a\u00f1os, lo que hubiera producido el quiebre del r\u00e9gimen de ahorro individual. Frente a este panorama, un camino posible es continuar avanzando en cambios regulatorios tendientes no solo a resolver los problemas del BSE sino tambi\u00e9n a tornar atractivo el negocio para las aseguradoras, lo que presenta problemas en al menos 2 dimensiones.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, es previsible que los cambios impacten en el monto de las rentas vitalicias, agudizando los problemas de incertidumbre y suficiencia que ya presenta este pilar. Cabe recordar que no es un pilar destinado a los sectores de ingresos altos, sino que por la v\u00eda de la opci\u00f3n voluntaria del art\u00edculo 8 tambi\u00e9n involucra a los trabajadores de ingresos medios y bajos. En segundo lugar, una regulaci\u00f3n m\u00e1s laxa y con menos garant\u00edas para el afiliado que atraiga a las aseguradoras privadas, presenta un riesgo muy elevado de convertirse en un nuevo oligopolio que opere coordinadamente para sostener m\u00e1rgenes de ganancia extraordinariamente altos. Es una situaci\u00f3n que ocurre desde hace casi 25 a\u00f1os en la etapa de acumulaci\u00f3n y presenta condiciones a\u00fan m\u00e1s propicias para tambi\u00e9n consolidarse en la etapa de desacumulaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La posibilidad de contar con productos alternativos a la renta vitalicia inmediata se presenta como otra opci\u00f3n que podr\u00eda ayudar a promover la competencia. Sin embargo, esto parece poco factible especialmente para los sectores de ingresos bajos y medios.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, discrepamos con el enfoque y los \u00e9nfasis se\u00f1alados en el diagn\u00f3stico en relaci\u00f3n al r\u00e9gimen de ahorro individual. Hay problemas m\u00e1s profundos a los identificados y, de acuerdo a los mismos, los aspectos a analizar al momento discutir una reforma son otros. En particular, entendemos que la individualizaci\u00f3n de los riesgos y la introducci\u00f3n del lucro privado en la seguridad social fueron opciones inadecuadas, que no solo no eran requisitos para permitir una mejor distribuci\u00f3n intergeneracional del financiamiento, sino que acotaron el terreno de la solidaridad y promovieron un discurso econ\u00f3mico, social y cultural fuertemente individualista, replicado sistem\u00e1ticamente durante casi 25 a\u00f1os por parte de las AFAP. En contraste con el diagn\u00f3stico, compartimos las conclusiones de un reciente informe elaborado por expertos en seguridad social de la OIT que se\u00f1alan que \u201cel experimento de la privatizaci\u00f3n de las pensiones ha fracasado\u201d -Ortiz, I et al (2019). La reversi\u00f3n de la privatizaci\u00f3n de las pensiones: Reconstruyendo los sistemas p\u00fablicos de pensiones en los pa\u00edses de Europa Oriental y Am\u00e9rica Latina (2000-2018), OIT-.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">V) Sobre la mirada integral y el r\u00e9gimen previsional militar.<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde el inicio hemos planteado la necesidad de que el diagn\u00f3stico adoptara una visi\u00f3n integral del sistema de seguridad social en dos sentidos. Por un lado, que el debate sobre el sistema de jubilaciones y pensiones se procese integradamente junto al resto de las pol\u00edticas de protecci\u00f3n social que cuben otras contingencias como enfermedad, desempleo, maternidad, discapacidad, primera infancia y otras. Lamentablemente, ya sea por el mandato legal o por los breves plazos en que se proces\u00f3 la discusi\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de algunas referencias de car\u00e1cter general, el documento centra su atenci\u00f3n en el r\u00e9gimen de pasividades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, era imprescindible que el diagn\u00f3stico integrara a todos los subsistemas y componentes del r\u00e9gimen previsional, algo que efectivamente ocurri\u00f3. Sin embargo, un diagn\u00f3stico no puede remitirse exclusivamente a describir aspectos de la realidad, sino que tiene que identificar con nitidez aquellas situaciones m\u00e1s cr\u00edticas que requieren cambios m\u00e1s profundos y urgentes, estableciendo las diferencias que correspondan con otros componentes que tambi\u00e9n puedan ameritar cambios. En este sentido, discrepamos con la falta de contundencia para denunciar y calificar de inaceptables las enormes asimetr\u00edas y privilegios que desde hace muchas d\u00e9cadas rigen en el sistema previsional militar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el documento ofrece una correcta descripci\u00f3n de este peculiar subsistema, a diferencia de otros apartados donde se pone el foco en determinadas preocupaciones, se pone muy poco o nulo \u00e9nfasis en datos o aspectos del dise\u00f1o que resultan francamente llamativos y preocupantes. En 2019, la edad de retiro promedio en la Caja Militar fue de 47,6 a\u00f1os, 15 a\u00f1os m\u00e1s baja a la del r\u00e9gimen general, una enorme brecha que contribuye a explicar que existan casi 2 pasivos por cada activo. La tasa de reemplazo promedio llega a 136,4% cuando en el r\u00e9gimen general es de 53,7%. La jubilaci\u00f3n promedio de los militares es 80% mayor a la del r\u00e9gimen mixto y el 10% de pasividades militares m\u00e1s altas abarca un 35,2% del gasto total. La asistencia financiera por pasivo que requiere la Caja Militar por parte de Rentas Generales, es aproximadamente 10 veces mayor a la que recibe el BPS.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de muchas d\u00e9cadas sin cambios, en 2018 se aprob\u00f3 una reforma. Sin embargo, m\u00e1s de la mitad de los activos se mantuvieron en el r\u00e9gimen anterior con par\u00e1metros cr\u00edticos. Dicho r\u00e9gimen admite que algunos militares se puedan retirar con 38 a\u00f1os de edad y 20 de aporte, en base al sueldo cobrado el \u00faltimo mes y sin tope. Las tasas de reemplazo pueden llegar al 100%, a lo que debe agregarse un curioso mecanismo de \u201cleyes comparativas\u201d, que permite incrementar la jubilaci\u00f3n hasta equipararla con el monto de aquellos ya jubilados que tengan igual grado y condiciones de acceso. Esta disposici\u00f3n, sin precedentes, permite que un importante conjunto de militares acceda a jubilaciones entre 25% y casi 100% m\u00e1s altas a las que corresponder\u00eda de acuerdo a los beneficiosos par\u00e1metros vigentes. De acuerdo al an\u00e1lisis elaborado por la Secretar\u00eda T\u00e9cnica de la CESS, en ciertos casos se reciben beneficios casi 8 veces m\u00e1s altos a los aportes realizados. Es un esquema previsional que no tiene punto de comparaci\u00f3n razonable con ning\u00fan otro y, como se se\u00f1al\u00f3 antes, es el que rige para m\u00e1s de la mitad de los militares en actividad, incluyendo personas que hoy pueden tener 25 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma tambi\u00e9n estableci\u00f3 un amplio r\u00e9gimen de transici\u00f3n y tan solo un 17% de los actuales activos son alcanzados plenamente por el nuevo sistema. Sin embargo, dicho sistema est\u00e1 lejos de acercarse a varios par\u00e1metros del r\u00e9gimen general, que seg\u00fan el diagn\u00f3stico podr\u00edan reformarse. Las edades de retiro obligatorio son, en la mayor parte de los casos, sensiblemente m\u00e1s bajas a las del r\u00e9gimen general y las tasas de reemplazo m\u00e1s altas. El r\u00e9gimen de bonificaci\u00f3n general de 6&#215;5 implica la posibilidad de retirarse a edades sensiblemente m\u00e1s bajas que los 60 a\u00f1os. Adem\u00e1s, entre otras asimetr\u00edas con el r\u00e9gimen general, el sueldo b\u00e1sico de retiro toma los ingresos de los \u00faltimos 5 a\u00f1os y se mantuvieron topes sensiblemente mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento aporta la informaci\u00f3n referida. Sin embargo, omite se\u00f1alar y enfatizar que estamos ante un problema de una naturaleza completamente diferente al del resto de los subsistemas. La Caja Militar constituye un sistema plagado de asimetr\u00edas y privilegios que el pa\u00eds no logr\u00f3 reformar durante d\u00e9cadas. Reci\u00e9n en 2018 se avanz\u00f3 en una muy tibia y dificultosa reforma, que est\u00e1 muy lejos de resolver los problemas planteados. Las proyecciones actuariales indican que para un colectivo relativamente reducido, el d\u00e9ficit se mantendr\u00eda en el entorno de 0,8% del PIB a mediano y largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>El diagn\u00f3stico deber\u00eda marcar con claridad el requisito de una inmediata y profunda reforma del r\u00e9gimen previsional militar, que lo ubique en un pie de igualdad respecto a los desaf\u00edos presentes en el resto de los subsistemas. No parece sensato convocar a discutir una reforma de la seguridad social que el pa\u00eds precisa, mientras persisten estas desigualdades y privilegios inadmisibles que socavan la legitimidad social del sistema.<br><br>Esta tibieza con que se presenta la situaci\u00f3n de la Caja Militar contrasta con los an\u00e1lisis de otros subsistemas como la Caja Bancaria. Luego de reformada en 2008, el diagn\u00f3stico no subraya adecuadamente que la Caja Bancaria viene cumpliendo tal como estaba previsto las etapas definidas en aquella instancia y que, a mediano y largo plazo, se espera que se consoliden super\u00e1vits econ\u00f3micos crecientes que permitan incrementar sensiblemente el nivel de capitalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, el \u00e9nfasis en esta secci\u00f3n est\u00e1 puesto en cuestionar las fuentes de financiamiento de la Caja Bancaria, al afirmar que son trasladadas a otros sectores de la sociedad, algo que no est\u00e1 debidamente analizado ni cuantificado en el documento y que es com\u00fan a todos los subsistemas. En particular, se percibe una valoraci\u00f3n negativa hacia la Prestaci\u00f3n Complementaria Patronal que, m\u00e1s all\u00e1 de su dise\u00f1o espec\u00edfico en la \u00f3rbita de la Caja Bancaria, dada la realidad presente y perspectivas de cambios en el mundo laboral, consideramos que el sistema de seguridad social debe analizar en profundidad la posibilidad de contar con fuentes de financiamiento alternativas no vinculadas al puesto de trabajo, lo que permitir\u00eda por un lado disminuir la carga sobre la contrataci\u00f3n laboral y, por otro lado, avanzar en la progresividad del sistema al posibilitar un mayor aporte de los sectores con mayor capacidad contributiva.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">VI) Comentario final<\/h3>\n\n\n\n<p>A lo largo de este documento expusimos las principales razones por las cuales no acompa\u00f1amos el diagn\u00f3stico. Esto no significa que no existan coincidencias con varios de los puntos analizados en el documento y de los desaf\u00edos planteados. Si bien para fundamentar el voto contrario nos centramos en las diferencias, el diagn\u00f3stico contiene varios puntos de car\u00e1cter descriptivo, valiosos an\u00e1lisis t\u00e9cnicos e incluso algunas valoraciones que compartimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n es preciso destacar el muy buen clima de trabajo y respeto dentro de la comisi\u00f3n. Pese a las diferencias en aspectos que entendemos medulares, consideramos que este diagn\u00f3stico contiene estudios t\u00e9cnicos y proyecciones actuariales realizados por la Secretar\u00eda T\u00e9cnica que indudablemente constituyen un avance en la calidad del debate sobre nuestro sistema de seguridad social.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">PIT-CNT<br>Plenario lntersindical de Trabajadores<br>Convenci\u00f3n Nacional de Trabajadores<\/h5>\n\n\n\n<p><strong>Fuente: Instituto Cuesta Duarte<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mediante un documento que aqu\u00ed se transcribe, se fundamentan los principales argumentos por los cuales los integrantes de la Comisi\u00f3n de Expertos de Seguridad Social (CESS), Hugo Bai (PIT-CNT) y&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1037,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1035","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1035"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1036,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1035\/revisions\/1036"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1037"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1035"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1035"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1035"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}