{"id":11867,"date":"2025-06-04T17:51:52","date_gmt":"2025-06-04T17:51:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/?p=11867"},"modified":"2025-06-04T17:51:53","modified_gmt":"2025-06-04T17:51:53","slug":"argentina-colectivas-feministas-marcharan-junto-a-jubilados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/2025\/06\/04\/argentina-colectivas-feministas-marcharan-junto-a-jubilados\/","title":{"rendered":"Argentina: colectivas feministas marchar\u00e1n junto a jubilados"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"891\" height=\"594\" src=\"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ni-una.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11868\" srcset=\"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ni-una.jpg 891w, https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ni-una-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/ni-una-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 891px) 100vw, 891px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Una d\u00e9cada de\u00a0#Niunamenos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La movilizaci\u00f3n se realizar\u00e1 un d\u00eda despu\u00e9s de la fecha original para coincidir con la marcha de los jubilados que se realiza todos los mi\u00e9rcoles y que ha sido objeto de dura represi\u00f3n por parte del gobierno del presidente ultraderechista Javier MIlei. Uno de los lemas de Ni Una Menos de este a\u00f1o es \u201cUnir las luchas es la tarea\u201d. Seg\u00fan informan los medios de prensa argentinos, participar\u00e1n de la convocatoria trabajadores del Hospital Garrahan y del Conicet, personas migrantes, colectivos que reclaman la ley en emergencia en discapacidad, jubilados, grupos feministas, personal de universidades, trabajadores del arte, ambientalistas, inquilinos y comunidades ind\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este mi\u00e9rcoles se realizar\u00e1 en Buenos Aires una nueva movilizaci\u00f3n de Ni Una Menos. Seg\u00fan la convocatoria de organizaciones sociales, pol\u00edticas, sindicales y feministas, el reclamo persiste ante la continuidad de la violencia de g\u00e9nero que, seg\u00fan los datos del Observatorio Ahora Que S\u00ed Nos Ven proporcionados al diario argentino LA NACION, entre el 3 de junio de 2015 y el 25 de mayo pasado se registraron \u00abal menos 2827 femicidios, a los que se suman 41 transfemicidios reportados por medios de comunicaci\u00f3n y cinco casos de instigaci\u00f3n al suicidio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La cr\u00f3nica del medio argentino se\u00f1ala que durante la \u00faltima d\u00e9cada, \u00aben la Argentina hubo un femicidio cada 31 horas. De los 2827 registrados, 2543 fueron directos (es decir, que el agresor fue la pareja) y 284 vinculados (cuando el asesino es un familiar). En el 85% de los casos el femicida pertenec\u00eda al c\u00edrculo \u00edntimo de la v\u00edctima, y el 64% de los asesinatos ocurrieron en la vivienda de la v\u00edctima o en una que compart\u00edan con el agresor. En tanto, el 1,6% de los agresores son desconocidos de la mujer asesinada\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">QUI\u00c9NES SOMOS<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">1. Somos<\/h4>\n\n\n\n<p>Ni una menos naci\u00f3 ante el hartazgo por la violencia machista, que tiene su punto m\u00e1s cruel en el femicidio. Se nombr\u00f3 as\u00ed, sencillamente, diciendo basta de un modo que a todas y todos conmovi\u00f3: \u201cni una menos\u201d es la manera de sentenciar que es inaceptable seguir contando mujeres asesinadas por el hecho de ser mujeres o cuerpos disidentes y para se\u00f1alar cu\u00e1l es el objeto de esa violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa consigna desbord\u00f3 las interpelaciones previas del feminismo, desde donde la violencia machista se viene denunciando hace d\u00e9cadas, pero al mismo tiempo, desde la primera marcha del 3 de junio de 2015, la calle y el documento demostraron que la fuerza que se movilizaba era un impulso feminista, se reconociera o no albergado en esa palabra, en su pluralidad de tonos y voces.<\/p>\n\n\n\n<p>Al calor de esas voces se consolida el Colectivo Ni Una Menos, con sus muchas expresiones regionales, como parte de un movimiento hist\u00f3rico, que tuvo y tiene hitos organizativos fundamentales en las tres d\u00e9cadas de Encuentros Nacionales de Mujeres y en la Campa\u00f1a Nacional por el Derecho al Aborto legal, seguro y gratuito. Y que tambi\u00e9n se reconoce en las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, en las mujeres revolucionarias que fueron sus hijas, en los movimientos LGBTIQ, en las que se organizaron en sindicatos y en las piqueteras, en las mujeres migrantes, ind\u00edgenas y afrodescendientes y en la larga historia de luchas por la ampliaci\u00f3n de derechos. Nuestras libertades y capacidades vienen de esa tenacidad que se acumula hist\u00f3ricamente. Somos parte de esa historicidad y, a la vez, contempor\u00e1neas de un movimiento de mujeres novedoso, potente, popular, transversal, libertario, con mil rostros y miles de entonaciones, que es regional e internacional, a la vez que se inscribe en cada parte del territorio nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni Una Menos es un colectivo que re\u00fane a un conjunto de voluntades feministas, pero tambi\u00e9n es un lema y un movimiento social.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese movimiento plural y heterog\u00e9neo hizo que en poco tiempo en cada hogar, sumado o no a la lucha en las calles, puedan identificarse peque\u00f1as inequidades y violencias cotidianas como acciones que agravian las biograf\u00edas y cercenan la vida en libertad: de poder decir s\u00ed o de decir no. Este movimiento quiere permear las bases de la desigualdad, y transformarla.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">2. Las violencias<\/h4>\n\n\n\n<p>Como Colectivo Ni una menos, al mismo tiempo que crecieron esas movilizaciones contra la violencia machista y contra las narrativas sociales que se alojan medi\u00e1ticamente, fuimos pensando y nombrando distintas dimensiones de la violencia. La brecha salarial, el trabajo de cuidado no reconocido ni remunerado, la desocupaci\u00f3n que recae con mayor peso entre las mujeres, lesbianas, transexuales y travestis y entre ellas, las m\u00e1s j\u00f3venes. En consecuencia, la violencia sobre los cuerpos se sostiene y trenza con la desigualdad social, la l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n de riquezas, las condiciones de trabajo, las instituciones y el Estado. Una madeja de cuestiones econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales que necesitamos desovillar, para desarmar sus fundamentos y as\u00ed combatir sus violencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde las propias experiencias vitales, sabemos que debemos develar el car\u00e1cter pol\u00edtico de la violencia machista -que no es una injuria de la vida \u00edntima- y, a la inversa, llevar la pol\u00edtica a la vida privada. El patriarcado y la heterosexualidad como r\u00e9gimen pol\u00edtico tienen dispositivos que hacen sistema en cada lugar donde se enraiza \u2013no es igual en todos lados aunque el sustrato se mantenga\u2013: en las relaciones de poder, en las instituciones, en los discursos y en las formas de opresi\u00f3n de cada contexto para funcionar en t\u00e1ndem con ellas. Se anudan las violencias que ejercen los sistemas judiciales, m\u00e9dicos, educativos, las narrativas medi\u00e1ticas, las presiones laborales, para contener las vidas en los moldes que prescribe el patriarcado. Tejer una nueva forma de vida exige pensar todas esas dimensiones, desanudarlas y verlas a la vez.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">3. Amistad pol\u00edtica: inteligencia colectiva<\/h4>\n\n\n\n<p>El primer mandato del patriarcado nos ense\u00f1a a desconfiar las unas de las otras. Esa hechura patriarcal nos persigue: a veces repetimos en nuestros modos esos micromachismos. Para desarmar todo esto, necesitamos construir una pr\u00e1ctica de confianza y cuidado mutuo entre nosotras: una amistad pol\u00edtica. Inventar trazos y lazos, palabras en com\u00fan, acordados modos de tramitar, colectivamente, nuestras desdichas y violencias. Poner en com\u00fan para desactivar lo que, justamente, intenta destruir esa amistad, esa inteligencia que s\u00f3lo puede ser colectiva. En cada uno de nuestros trayectos biogr\u00e1ficos est\u00e1 el sufrimiento y las huellas del da\u00f1o. Los reconocemos, nos reconocemos en ellos, pero no ser\u00e1n justificaci\u00f3n para pr\u00e1cticas insolidarias y contrarias a la \u00e9tica feminista que construimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos dispuestas a inventar nuevos modos de vida, sustentados en el cuidado y no en la competencia, en el parloteo de la amistad y no en la maledicencia facciosa, en el amparo de nuestra vulnerabilidad y no en la adjudicaci\u00f3n a otras de nuestros menoscabos. Nadie dice que sea f\u00e1cil. Decimos que es una tarea pol\u00edtica. La mayor de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Crear formas de vida y crear organizaci\u00f3n feminista, capaz de trabajar desde la heterogeneidad y con el m\u00e1ximo de los respetos a la pluralidad que nos constituye. Eso implica el respeto a quienes se definen como trabajadoras sexuales, a la vez que denunciamos los modos de explotaci\u00f3n y reducci\u00f3n a la servidumbre que implica la trata. Debemos construir \u00e1mbitos organizativos en los que cada voz sea audible y cada cuerpo cuente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">4. Hacemos pol\u00edtica<\/h4>\n\n\n\n<p>Ni una menos, el Colectivo, surgi\u00f3 de transformar el duelo en potencia: vivas nos queremos. Eso sigue implicando resistir a los intentos de captura de nuestra voz colectiva y construir estrategias para corrernos del lugar en el que las interpelaciones p\u00fablicas quieren ubicarnos: el de v\u00edctimas. Nosotras no nos reconocemos como v\u00edctimas \u2013hayamos o no sido victimizadas\u2013 ni nos dirigimos a otras mujeres, incluso las que sufren o sufrieron violencia, como v\u00edctimas, sino como sujetas de creaci\u00f3n, potencia de hacer, voluntad de transformaci\u00f3n. La palabra v\u00edctima no es un adjetivo permanente: nos mueve el deseo de una historicidad biogr\u00e1fica de mayor libertad y autonom\u00eda. En ese sentido, desde el momento en que salimos a la calle, lo hacemos como sujetas pol\u00edticas, con la enorme responsabilidad por las que ya no est\u00e1n y con el claro compromiso con las que est\u00e1n luchando para tener una vida que deseen vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro nombre es el de la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s libre, en la que desde la infancia no seamos empujadas a la aceptaci\u00f3n de patrones de conducta que nos condenen a la subalternidad y la obediencia. Ponemos en cuesti\u00f3n las estructuras sociales de las cuales el machismo es piedra angular, cimiento y soldadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos las que somos, bajo paraguas que nos albergan de diferentes modos \u2013mujeres, transexuales, lesbianas, travestis,<strong>&nbsp;<\/strong>de todas las edades y todas las nacionalidades, trabajadora\u2013, con infinitos modos de nombrarnos, todos posibles, todos ciertos, todos habitando una pluralidad que nos entusiasma. En el fondo de esa pluralidad compartimos las heridas, el saber de las heridas, la humillaci\u00f3n, la diatriba, la huella colonial, pero tambi\u00e9n el deseo de una \u00e9pica que convierta la herida en arma, con nuevas pr\u00e1cticas para una sociedad nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Proponemos acciones colectivas, apostamos a la organizaci\u00f3n y a la cuidadosa construcci\u00f3n de pr\u00e1cticas feministas. Nuestro activismo es tan pol\u00edtico como el de las sufragistas, las que se rebelaron en los conventillos a principios de siglo, las comuneras que pelearon por sus tierras, las madres que buscaron a sus hijas e hijos secuestrados, las trabajadoras que se sindicalizaron, las que pidieron divorcio, paridad, aborto. Respetamos la religiosidad y el sistema de creencias de todos y todas; estamos convencidas, sin embargo, de que la defensa de un Estado laico garantiza las bases del igualitarismo. Ninguna Iglesia como instituci\u00f3n puede ni debe influir en pol\u00edticas p\u00fablicas, ni la defensa de su moral, obstaculizar el acceso a derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni una menos no es un colectivo partidario, pero s\u00ed es pol\u00edtico y articulamos con otros colectivos que se reconozcan en objetivos comunes, sin perder nuestra autonom\u00eda. Somos un colectivo que se construye a distancia del Estado y de los partidos pol\u00edticos, de las empresas y del capital. Autonom\u00eda y transversalidad son necesarias para un movimiento de mujeres que propone reformas a la vez que sabe que debe cambiar todo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">5. Antipunitivismo<\/h4>\n\n\n\n<p>En estos dos a\u00f1os, nuestra agenda se complejiz\u00f3. Las demandas iniciales concentradas en cinco puntos est\u00e1n pendientes. Al mismo tiempo las condiciones de vida empeoran y sobre nuestros cuerpos se desploman las partes agrietadas del edificio social. Las mujeres que trabajan en la econom\u00eda informal son perseguidas, las trabajadoras sexuales objeto de criminalizaci\u00f3n, las militantes judicializadas, las movilizaciones y el activismo feminista puestos bajo la lupa de la represi\u00f3n. Mientras tanto, la cuenta de los cr\u00edmenes crece y se nos ofrece m\u00e1s mano dura.<\/p>\n\n\n\n<p>Triunf\u00f3 la l\u00f3gica medi\u00e1tica: las respuestas a nuestras demandas fueron en ese sentido, para ganar la opini\u00f3n p\u00fablica en lugar de dar soluciones efectivas y reales. El crecimiento de los discursos punitivistas desde el Poder Ejecutivo y Legislativo y la sanci\u00f3n de leyes que agudizan la crisis humanitaria de las c\u00e1rceles y proponen el endurecimiento de las penas agravan nuestra situaci\u00f3n. Porque no s\u00f3lo eluden las pol\u00edticas p\u00fablicas integrales de prevenci\u00f3n, cuidado y acompa\u00f1amiento, sino que esta demagogia llega cuando estamos muertas.<\/p>\n\n\n\n<p>No vamos a permitir, y lo sostenemos en nuestras intervenciones,<strong>&nbsp;<\/strong>que tomen las muertes como coartadas justificadoras de la violencia institucional. Tampoco vamos a dejar de se\u00f1alar la complicidad judicial en la desprotecci\u00f3n de las mujeres que denuncian, ni la del Ejecutivo cuando recorta pol\u00edticas que podr\u00edan evitar las violencias. Ante cada femicidio podemos decir: el Estado es responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>El punitivismo y el manodurismo, por otra parte, son usados contra nuestro leg\u00edtimo derecho a la protesta social. Decimos: no en nuestro nombre. El Estado tiene ya leyes modelo que no aplica y programas nacionales que vac\u00eda, como el de Educaci\u00f3n Sexual Integral, como la Ley de Protecci\u00f3n Integral a las Mujeres, como el de Salud Sexual y Reproductiva, como el de Patrocinio Jur\u00eddico Gratuito, como la que debe garantizar dentro de las c\u00e1rceles, un programa especializado para ofensores sexuales y femicidas condenados. La contracara del punitivismo est\u00e1 en todo lo que el Estado elude hacer, y eso tambi\u00e9n es pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">6. Derecho al aborto<\/h4>\n\n\n\n<p>La demanda y la defensa del derecho al aborto es parte de nuestro derecho a la soberan\u00eda de nuestros cuerpos, a gozar, a ser madres o no serlo, a parir como queremos y con quien queremos. Al igual que en los argumentos contra el voto femenino,<strong>&nbsp;<\/strong>nos condenan a una eterna minor\u00eda de edad, que nos impide decidir sobre nuestras vidas, al tiempo que se las pone en riesgo cuando queremos interrumpir un embarazo, y nos empujan a la clandestinidad.<strong>&nbsp;<\/strong>El derecho al aborto es necesario para proteger la salud y la integridad de las mujeres y otros cuerpos con posibilidad de gestar. La negaci\u00f3n de ese derecho, incluso el ya consagrado de interrupci\u00f3n legal del embarazo, es violencia institucional, somete a formas de tortura, tratos crueles y humillantes. Sin aborto legal, no hay ni una menos posible.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">7. Estamos para nosotras<\/h4>\n\n\n\n<p>Estamos para cuidarnos, acompa\u00f1arnos, transmitirnos saberes, sabernos c\u00f3mplices, atentas al sentir de las otras. Estamos dispuestas para el cotilleo entre amigas, la charla entre colegas, la amistad en el barrio, porque sabemos que hacer conventillo nos permite construir palabra y saberes en com\u00fan: de nuestras mutuas experiencias surge el cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las situaciones de violencias f\u00edsica y psicol\u00f3gica contra las mujeres y cuerpos feminizados se dan sin la presencia de otras personas. Decir que estamos para nosotras significa, tambi\u00e9n, que valoramos la palabra de las mujeres. Por eso estamos atentas a aquellos casos que criminalizan a las mujeres bajo la lupa de la moral como las causas por abandono de persona que se abren contra las madres violentadas junto a sus hijxs por varones agresivos o las causas de leg\u00edtima defensa. Si tocan a una, nos tocan a todas. Y el mismo hilo con el que se teje la \u00e9tica feminista del cuidado, hilvana el acompa\u00f1amiento y la solidaridad entre nosotras ante las causas arbitrarias y\/o injustas.<\/p>\n\n\n\n<p>La cita entre generaciones es tambi\u00e9n la de la parla de mujeres, herencia de los cuidados y de las t\u00e1cticas de las presuntamente d\u00e9biles. Nosotras narramos, nos narramos, nos hablamos y construimos entre todas una memoria de las heridas, los hero\u00edsmos diarios, los cuidados mutuos. En ese tejido nos hacemos, somos tambi\u00e9n en la palabra.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">8. Deseamos<\/h4>\n\n\n\n<p>Apostamos a una fuerza pol\u00edglota, pluriling\u00fce, d\u00edscola, fugitiva, una Red federal e internacional, que surja de la red entre grupos diferentes capaces de unirse en estos acuerdos m\u00ednimos, decididos tambi\u00e9n a funcionar separados pero que articulen en una liga ofensiva y defensiva, para dar peleas conjuntas a veces y crear por separado muchas otras. Esa red debe prestar atenci\u00f3n a las diferencias territoriales que expanden y enriquecen la heterogeneidad de nuestras agendas y demandas, sin contradecir los acuerdos fundamentales. Se trata de construir un trabajo en com\u00fan que no implique flujos asim\u00e9tricos.<\/p>\n\n\n\n<p>Apostamos a seguir desbordando los cercos en los que la sociedad patriarcal nos confina, a seguir hablando para las que no se reconocen feministas pero tienen pr\u00e1cticas de autonom\u00eda, para las que se sienten oprimidas pero no identificaron la causa, para las que simplemente quieren vidas libres de violencias, para quienes se escurren de la diferencia de g\u00e9neros, para los varones que revisan sus pr\u00e1cticas y, tambi\u00e9n, para quienes a\u00fan no lo hacen: hablamos para todas y para todos. Apostamos a seguir pensando dentro y fuera de los l\u00edmites nacionales, a construir una perspectiva feminista sobre todas las desigualdades. Ni lo humano ni la naturaleza, la tierra y la existencia, puede sernos ajeno. Reducirnos a tomar la parte que el g\u00e9nero nos asigna, es tambi\u00e9n un modo de enajenaci\u00f3n. Ante eso, decimos: una mirada feminista, singular y precisa, sobre la existencia, sobre las condiciones materiales, sobre las violencias de todo tipo, capaz de construir alianzas interseccionales y subjetividades nuevas. Nos mueve el deseo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ni una menos. Vivas nos queremos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Imagen<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/sites\/default\/files\/styles\/escala_1000x1000\/public\/2025-06\/ni-una2.jpg?itok=gLy9-Qgl\" alt=\"ni una menos - Argentina\"\/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.pitcnt.uy<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una d\u00e9cada de\u00a0#Niunamenos La movilizaci\u00f3n se realizar\u00e1 un d\u00eda despu\u00e9s de la fecha original para coincidir con la marcha de los jubilados que se realiza todos los mi\u00e9rcoles y que&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11868,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-11867","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11867"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11867\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11869,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11867\/revisions\/11869"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11868"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}