{"id":6849,"date":"2023-03-29T18:21:07","date_gmt":"2023-03-29T18:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/?p=6849"},"modified":"2023-03-29T18:21:08","modified_gmt":"2023-03-29T18:21:08","slug":"olla-bella-italia-en-el-gobierno-no-entienden-ni-conocen-el-hambre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/2023\/03\/29\/olla-bella-italia-en-el-gobierno-no-entienden-ni-conocen-el-hambre\/","title":{"rendered":"Olla Bella Italia: \u00abEn el gobierno no entienden ni conocen el hambre\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-13-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-6850\" srcset=\"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-13-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-13-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-13-768x512.jpg 768w, https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/2-13.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><strong>A pesar de los embates discursivos oficiales medi\u00e1ticos -y cierto intento de asfixia que pretende acorralar a ollas y merenderos- las vecinas y vecinos que llevan adelante la Olla Popular de Bella Italia no dejaron de cocinar y siguen adelante a pesar de todo. Con escu\u00e1lido apoyo del Mides y con el vac\u00edo de las pol\u00edticas p\u00fablicas en materia de desarrollo social, de todos modos resisten. Tienen la piel curtida. Y el alma tambi\u00e9n. Pero est\u00e1n de pie.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las calles de tierra que rodean la Olla Bella Italia est\u00e1n agrietadas. Con 35 grados de promedio en d\u00edas sin nubes, queda cierta sensaci\u00f3n de respirar aire caliente. Los perros del barrio dormitan siestas imposibles entre bancos, chapas y pozos y ya ni ladran a nada ni nadie, ni siquiera al extra\u00f1o que se arrima a conversar.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasan las 14 horas y la gente sigue llegando en busca de una porci\u00f3n de comida. De todos modos, ya pas\u00f3 el momento de mayor trabajo porque el almuerzo se sirve temprano. Pero durante varias horas la gente seguir\u00e1 llegando. Parece una ofensa tener que aclararlo pero nadie les avis\u00f3 que una fot\u00f3grafa y un periodista ir\u00edan a conocer la olla ese d\u00eda. Nada mejor para conocer algo que llegar de improviso y evitar posibles decorados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/images\/001\/001-olla.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue que conocimos a Gabriela R\u00edos y sus colaboradores. Hablamos de sue\u00f1os postergados, de v\u00ednculos rotos y familias resilientes, del hambre, el miedo, el barrio, la esperanza, la tristeza, el dolor, la risa y las tardes felices a pura plena.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEs f\u00e1cil hablar si no se conoce la realidad. Invit\u00e9 muchas veces al ministro y a los del gobierno a que vinieran a visitar el barrio y a pisar el barro. Porque como ver\u00e1n, ac\u00e1 no tenemos ninguna comodidad para cocinar y todo lo que tenemos lo hicimos a pulm\u00f3n. Esto era un bald\u00edo sucio y nosotros lo limpiamos. Lo cierto es que no ven nuestra realidad. Estuve con un ca\u00f1o roto ocho meses y la gente ven\u00eda a recoger la comida entre el barro. Tuve que pelearme con el alcalde para que en menos de dos horas me hiciera los arreglos. Ahora estamos peleando por una calle, hace a\u00f1os que los vecinos la vienen peleando y no la podemos tener\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La no presentaci\u00f3n a tiempo de datos recabados por particulares en la atenci\u00f3n de la solidaridad cotidiana, fue al parecer argumento suficiente para que el ministro Daniel Lema sentenciara que \u201cse intent\u00f3 fabricar un relato falso en materia de alimentaci\u00f3n\u201d. El Estado, sus t\u00e9cnicos, es decir, los responsables de dise\u00f1ar e implementar las pol\u00edticas sociales, pretendieron delegar su responsabilidad en vecinas y vecinos que porfiadamente salen a recolectar alimentos y cocinan para sus vecinas, hijas e hijos, personas en situaci\u00f3n de discapacidad y tanta gente m\u00e1s que no puede acceder a un plato de comida por sus propios medios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/images\/001\/002-olla.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La sospecha a los pobres, la desconfianza a las cocineras, a las madres de barrio, fue acaso uno de los sesgos m\u00e1s irritantes de una mirada soberbia y aporof\u00f3bica de una parte de la sociedad que se siente a gusto y aplaude la persecuci\u00f3n del gobierno herrerista a los pobres.&nbsp;<em>Con mis impuestos no. Que los hijos de los vagos no coman con mi dinero.<\/em>&nbsp;La pol\u00edtica de asfixia y persecuci\u00f3n a las ollas y merenderos populares qued\u00f3 como una oscura marca grabada a fuego por la actual conducci\u00f3n de las pol\u00edticas sociales. El ministro y aspirante a intendente de Montevideo por el Partido Nacional, jug\u00f3 una carta fuerte al colocarse -pol\u00edtica e ideol\u00f3gicamente- de ese lado del mostrador o de la barra del poder. No deber\u00eda ser necesario aclarar que quienes se alimentan en las ollas y merenderos son personas con derechos vulnerados. Y que las pol\u00edticas p\u00fablicas son parte de su responsabilidad y no se trata de limosnas que haya que agradecerle a los gobernantes de turno. Claro, el aroma electoral comienza a percibirse en el horizonte y posiblemente eso har\u00e1 mutar milagrosamente el desprecio neoliberal actual para transformarlo en selfie con canasta y abrazo tramposo en modo metaverso de campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Que te saque de la amargura<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Gabriela R\u00edos naci\u00f3 en la Uni\u00f3n y all\u00ed vivi\u00f3 hasta los seis a\u00f1os cuando su familia se mud\u00f3 a Bella Italia. Creci\u00f3 y se cri\u00f3 con ni\u00f1as y ni\u00f1os del INAU por decisi\u00f3n amorosa de su abuela que intent\u00f3 dar todo a quienes no ten\u00edan casi nada. Pasaron m\u00e1s de 30 a\u00f1os de vida en este barrio que \u2013hasta ahora- es su lugar en el mundo. Un barrio de gente trabajadora y una gran cantidad de gente que depende del reciclado de la basura. Personas casi siempre olvidadas por el Estado, all\u00ed donde no sorprende encontrar madres jefas de hogar que se hicieron cargo de todo y un poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La Olla Bella Italia comenz\u00f3 a nacer a partir de una charla de Gabriela con su hermana Gimena. La pandemia hab\u00eda llegado al Uruguay y muchas familias del barrio hab\u00edan quedado sin la posibilidad de hacer feria ni reciclar, y con la incertidumbre de cu\u00e1nto iba a durar el vac\u00edo o hasta d\u00f3nde se extender\u00eda el aislamiento que les encerraba en su propia angustia de no saber c\u00f3mo dar un plato de comida a sus hijos e hijas. \u201cCasi de inmediato dijimos que ten\u00edamos que armar una olla para el barrio. En nuestro caso, ya cocin\u00e1bamos para toda la familia -14 personas- y pensamos que no ser\u00eda tanto m\u00e1s dif\u00edcil hacerlo para algunos m\u00e1s. La sorpresa la tuvimos el primer d\u00eda, ya que entregamos 117 platos de comida. Fue agotador, cocin\u00e1bamos y cocin\u00e1bamos y parec\u00eda que nunca terminar\u00edamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente se corri\u00f3 la voz. \u201cLa vecina Sandra sali\u00f3 a explicarle a las familias c\u00f3mo nos \u00edbamos a organizar para que a nadie le faltara la comida y as\u00ed lo hicimos. Y hasta el d\u00eda de hoy seguimos meti\u00e9ndole el pecho a las balas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/images\/001\/003-olla.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>La primera donaci\u00f3n, aquella ma\u00f1ana de 2020, fue de tres kilos de lentejas y dos cajas de salsa de tomate.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, como toda olla gestionada por vecinas y vecinos, soport\u00f3 los vaivenes y las inclemencias de no tener certezas de pol\u00edticas p\u00fablicas que atiendan las urgencias de la poblaci\u00f3n en materia de alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, luego de las controversias y embates persecutorios, la olla funciona martes, mi\u00e9rcoles y viernes como consecuencia a la falta de recursos. \u201cLa carne, entre otras cosas, sale de nuestros bolsillos y por eso no podemos mantenerla toda la semana. La Intendencia de Montevideo sigue ayudando, pero no alcanza. Esa es la realidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el barro, unas cuantas chapas y maderas que resisten como las vecinas, las tres ollas de 100 litros son la meta a llenar cada jornada. \u201cAdem\u00e1s del plato de comida tambi\u00e9n se prepara una merienda con 100 litros de leche y lo que podamos juntar: pan, bizcochos o lo que se &nbsp;pueda conseguir. El Banco de Alimentos de Uruguay (BDA) nos da para dos d\u00edas y con eso la vamos llevando. Y el sindicato bancario (AEBU) ha sido un apoyo muy importante, desde que comenzamos nos trae surtidos mensuales. La carnicer\u00eda y la poller\u00eda del barrio nos hacen precio y eso tambi\u00e9n ayuda. El problema es que subi\u00f3 todo, la verdura, la fruta y la carne. Y cada d\u00eda es m\u00e1s dif\u00edcil\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, la Olla Bella Italia prepara y entrega en promedio unos 400 platos por d\u00eda, y cuando el almanaque va llegando a los \u00faltimos diez d\u00edas del mes, la cifra asciende a 490 y en ocasiones 500.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan un informe de la organizaci\u00f3n Solidaridad Uy, unas 168.250 personas se alimentan en ollas y merenderos semanalmente en Montevideo y \u00e1rea Metropolitana. De acuerdo a los datos publicados en agosto 2022, las porciones mensuales ascienden a 1.246.600.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El golpe en el piso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>De las muchas injusticias que se acumulan en familias de vidas rotas y reconstruidas a la intemperie, acaso una de las que m\u00e1s ha impactado en este caso de Bella Italia, fue la sospecha de su integridad. \u00bfC\u00f3mo obviarlo? El honor pretende ser acotado en uso y derecho \u00fanicamente por quienes portan gabardinas. Parece que los pobres no saben de honor, ni su moral cotiza igual en tiempos de peligrosa aporofobia y plutofilia en el derecho penal. Empero, las vecinas y vecinos, sus hijas e hijos, sintieron bronca y por cierto, la indignaci\u00f3n les dura al d\u00eda de hoy cuando se refieren a la sospecha instalada desde el Poder Ejecutivo y algunos medios hacia el trabajo silencioso de las ollas.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando nos acusaron que supuestamente se desviaban cosas o que algunas ollas no exist\u00edan, la familia la pas\u00f3 muy mal. Es f\u00e1cil hablar si no se conoce la realidad. Invit\u00e9 muchas veces a que vinieran a visitar el barrio y pisar el barro. No tenemos ninguna comodidad para cocinar y todo lo que tenemos lo hicimos a pulm\u00f3n. Esto era un bald\u00edo sucio y nosotros lo limpiamos. Lo cierto es que no ven nuestra realidad. Estuve con un ca\u00f1o roto ocho meses y la gente ven\u00eda a recoger la comida entre el barro. Tuve que pelearme con el alcalde para que en menos de dos horas hiciera los arreglos. Ahora estamos peleando por una calle, hace a\u00f1os que los vecinos la vienen peleando y no la podemos tener. Ac\u00e1 nos rompemos el lomo para salir adelante no es justo que nos quieran ensuciar sin que ni siquiera se dignen a venir a ver la realidad\u201d. A pesar de su bronca por algunas cosas, Gabriela nunca pens\u00f3 en abandonar. \u201cJam\u00e1s se me cruz\u00f3 por la cabeza largar la olla y dejar a la gente tirada. Ahora se viene el invierno y es cuando m\u00e1s la gente necesita un plato de comida caliente. Con la cocinera habl\u00e1bamos que no nos vamos a rendir, si tenemos que salir a golpear puerta por puerta de nuevo, lo haremos. Hoy podemos seguir cocinando, entre otras cosas, porque hab\u00edamos hecho acopio para afrontar cualquier eventualidad. Y esa eventualidad fue cuando el MIDES nos acus\u00f3 de robar alimentos. Despu\u00e9s de las acusaciones que nos hicieron, no vino el ministro, ni vino ninguna autoridad del MIDES. Pero nosotras vamos a seguir a pesar de todo\u201d. De esa porfiada convicci\u00f3n depende la comida de cientos de familias de Bella Italia, Marconi y una red que abarca Piedras Blancas, Nuevo Ellauri, Flor de Maro\u00f1as y m\u00e1s. Y tambi\u00e9n las meriendas y las canastas de \u00fatiles escolares cuando llega marzo y las canastas navide\u00f1as cuando se acercan las fiestas tradicionales. All\u00ed, por diciembre, la olla y el barrio se llenan de chirimbolos y guirnaldas. \u201cLas fiestas las pasamos en comunidad. Se festeja lindo. Yo no tomo, pero quienes toman alcohol lo hacen y nos matamos de la risa. Somos todas Shakiras despechadas menos por la parte de facturar (risas). La verdad, tratamos de pasarla bien y poder re\u00edrnos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/images\/001\/005-olla.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>De todos modos y m\u00e1s all\u00e1 del sentido de pertenencia, Gabriela sabe que en alg\u00fan momento se ir\u00e1 del barrio. Es el sue\u00f1o de sus hijas. \u201cEllas dicen que quieren sacarme de ac\u00e1 y por eso Luc\u00eda (21) que estudia abogac\u00eda dice que se quiere recibir de abogada para sacarme. No es mi idea irme pero fuimos acusados casi de ladrones por el MIDES y eso fue muy duro. Adem\u00e1s, el a\u00f1o pasado se nos prendi\u00f3 fuego parte de la casa. A los pocos d\u00edas se nos inund\u00f3 todo el barrio. Nos pasaron muchas cosas, demasiadas. Mi hija dice que yo siempre estoy dispuesta a darle a todo el mundo pero eso genera que los de arriba me den palo. Lo cierto es que los de arriba no entienden todo lo que pasa, nunca lo van a entender. Es f\u00e1cil hablar cuando est\u00e1n sentados atr\u00e1s de un escritorio sin ver nuestra realidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed junto a Gabriela est\u00e1 Mirta que naci\u00f3 en Santa Teresa y hace treinta a\u00f1os que vive en Bella Italia. Siente que Gabriela es \u201cuna especie de madre para mucha gente\u201d. Y tambi\u00e9n hay hombres como William que colaboran siempre. Gente en situaci\u00f3n de calle, otros sin trabajo y con sue\u00f1os postergados. Ellos y ellas sostienen tantas cosas. Ahora van por cursos de reposter\u00eda, de carpinter\u00eda y otros para que quienes sobreviven del reciclado puedan ir adoptando un oficio.<\/p>\n\n\n\n<p>Sue\u00f1an eso. Poder trabajar, ganar un salario para mantener a sus hijos e hijas, no sentirse perseguidos ni estigmatizados, poder re\u00edr, bailar con tambores en el desfile inaugural del Carnaval y ser felices.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las mujeres de Bella Italia<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda tiene 18 a\u00f1os, pero parece m\u00e1s chica. Y tambi\u00e9n parece fr\u00e1gil por fuera. Aquel fat\u00eddico 13 de enero de 2022 \u2013que preferir\u00eda no recordar- estaba en su casa, atendiendo el almac\u00e9n y de pronto sinti\u00f3 un grito desesperado de su hermana Luc\u00eda. Y luego otro de una vecina y otros gritos m\u00e1s y vio c\u00f3mo su cuarto se llenaba de humo y fuego. No tuvo tiempo de agarrar nada. Sali\u00f3 a la calle con su hermana y mientras trataba de comunicarse por tel\u00e9fono con su mam\u00e1 para avisarle que la casa se estaba prendiendo fuego, agarr\u00f3 un recipiente y lo llen\u00f3 de agua para ayudar a apagar el fuego. Las vecinas y vecinos hicieron lo que pudieron. Con ollas vac\u00edas, baldes, envases de pl\u00e1stico y con alg\u00fan pedazo de manguera, la consigna era arrimar agua con lo que se encontrara a mano. Cuando llegaron los Bomberos el fuego ya hab\u00eda arrasado la casa. Las hijas se prepararon entonces para contener a su madre que estaba por llegar. \u201cNos preocupaba mucho m\u00e1s saber c\u00f3mo iba a reaccionar mam\u00e1 que la casa, porque ella ya ven\u00eda angustiada y mal y esto sab\u00edamos iba a ser dur\u00edsimo para ella\u201d. A esa mujer acostumbrada a pelearla a la intemperie de la vida y a sostener una olla para cientos de personas, ahora le tocaba enfrentar un golpe devastador. A los pocos minutos de haberse iniciado el fuego, Gabriela lleg\u00f3 a lo que quedaba de su casa. Se abraz\u00f3 con sus tres hijas y juntas lloraron desconsoladamente. Fue una vida de lucha que se desmoron\u00f3 en un instante y ese abrazo tembloroso doli\u00f3 como ning\u00fan otro dolor de sus vidas. Las vecinas y vecinos, la gente que va cada d\u00eda en busca de un plato de comida, tambi\u00e9n lloraron con ellas pero juraron por lo que m\u00e1s quer\u00edan que no las iban a dejar solas. Y que saldr\u00edan adelante. Y as\u00ed fue que el barrio se junt\u00f3 d\u00eda y noche para acompa\u00f1arlas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pitcnt.uy\/images\/001\/006-olla.jpg\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda a\u00fan hoy no entiende c\u00f3mo hizo su mam\u00e1 para volver a empezar, ni de d\u00f3nde saca fuerzas todos los d\u00edas para levantarse y salir a dar peleas contra el hambre, la miseria y las sospechas oficiales hacia las ollas. \u201cMi madre es una luchadora, ac\u00e1 nadie se queda con un kilo de arroz, al rev\u00e9s, lo pone mi madre, ella pone de todo del almac\u00e9n para la olla para que la gente pueda comer\u201d. Sof\u00eda llora cada dos o tres palabras. Mezcla de bronca, angustia, miedo y cansancio. Hace poco se suicid\u00f3 una amiga suya del alma. \u201cNo pudo m\u00e1s\u201d. Y a los pocos d\u00edas otro amigo entra\u00f1able falleci\u00f3 en un accidente de tr\u00e1nsito. Dos p\u00e9rdidas que a\u00fan duelen. Y por si fuera poco, casi sin darse cuenta vio que en la TV hablaban de las ollas como la de su mam\u00e1, con dedo acusatorio de sospecha rancia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sof\u00eda no puede entender c\u00f3mo en la TV colocaban a las ollas como si fueran delincuentes. \u201cAc\u00e1 vinieron vecinos a decirle a mi madre que si ten\u00edan que juntar plata entre todos para pagar un abogado para que defendiera a la olla lo iban a hacer. El barrio vino a defender a mi mam\u00e1 y a la olla. Ac\u00e1 no somos delincuentes, somos familias que nos ayudamos para que todos puedan comer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El fuego arras\u00f3 una casa pero no los cimientos de esa familia. Hoy Gabriela cocina, busca donaciones, limpia, r\u00ede, cuida, arma mochilas con \u00fatiles escolares y cuadernos para un centenar de ni\u00f1as y ni\u00f1os del barrio -\u201cno me da para m\u00e1s\u201d- y se preocupa porque a nadie le falte un plato de comida. Mientras que sus hijas grandes, Sof\u00eda y Luc\u00eda, atienden el almac\u00e9n \u201cMis Reinas\u201d, Milagros, de cinco a\u00f1os, es la que despierta sonrisas en la olla.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A Sof\u00eda lo material poco le importa. Hoy dice que lo que se quem\u00f3 y se perdi\u00f3 ya est\u00e1. Ya fue. Acaso s\u00ed todav\u00eda le duele que el incendio haya quemado el vestido y las fotos de su cumplea\u00f1os de 15. Pero dice que eso ya sanar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s de rejas que cubren la entrada, mientras acomoda cajas y cajones y cuida y atiende el almac\u00e9n, Sof\u00eda no puede parar de llorar cuando habla de su mam\u00e1 y de todo lo que ha tenido que soportar y resistir. La quiere y la admira. Fr\u00e1gil, apenas con un hilito de voz, entre el llanto, se le escucha decir que ella y sus hermanas est\u00e1n orgullosas de su mam\u00e1, esa mujer porfiada y persistente de la Olla Bella Italia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de los embates discursivos oficiales medi\u00e1ticos -y cierto intento de asfixia que pretende acorralar a ollas y merenderos- las vecinas y vecinos que llevan adelante la Olla Popular&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6850,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-6849","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6849"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6849\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6851,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6849\/revisions\/6851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6849"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.utmides.org.uy\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}