
En conferencia de prensa realizada este mediodía en la plaza 1° de mayo, Mártires de Chicago, el PIT-CNT reiteró su histórico compromiso por la memoria, verdad, justicia y nunca más terrorismo de Estado y fustigó la lentitud con la que se tramitan en el Poder Judicial las causas relacionadas a secuestros, torturas, desapariciones y asesinatos de la dictadura cívico militar, beneficiando de esta manera la impunidad de los responsables de los delitos de lesa humanidad.
En su intervención, la responsable de la Secretaría de Derechos Humanos del PIT-CNT y directora del Observatorio Luz Ibarburu, Fernanda Aguirre, cuestionó que la Justicia tolere maniobras dilatorias de los abogados defensores de los acusados de secuestros, torturas, asesinatos y desapariciones, lo que provoca «la impunidad de los responsables de las violaciones a los DDHH».
La conferencia de prensa se realizó en un espacio simbólico de la democracia, cargado de mensajes e imágenes relacionadas a la búsqueda de los detenidos desaparecidos.

Desde una pequeña mesita de madera, con el Palacio Legislativo de marco y una platea sin público, pero ocupada por los carteles de Imágenes del Silencio, en la que personalidades de la cultura, la ciencia, el deporte, el movimiento sindical y de distintos ámbitos de la sociedad, abrazaron las fotos de los 197 uruguayos y uruguayas detenidos desaparecidos, el presidente del PIT-CNT y la responsable de DDHH de la central sindical, remarcaron el compromiso histórico de las y los trabajadores con la búsqueda de la verdad, la memoria y la justicia.
Aguirre se refirió al estado actual de las más de 300 causas penales y dijo que hay 140 causas que se mantienen activas, tan solo 14 tienen condena y el 84% de las causas no tienen juicio, sino que se encuentran en proceso indagatorio o presumario. Recordó que hay pronunciamientos internacionales relacionados a distintas causas «y sin embargo, el Estado uruguayo sigue accediendo a las dilatorias, a las chicanas, de los defensores de los represores y la mayoría de los juicios siguen sin concluir». Asimismo, sostuvo que como consecuencia de la lentitud de la Justicia, hay algunos que mueren sin tener que haber comparecido y dar respuestas por sus actos. «Mueren impunes, sin ser condenados, mientas que los familiares mueren sin saber la verdad». En este sentido, la directora del Observatorio Luz Ibarburu dijo que el PJ «tiene que buscar la manera de evitar las chicanas judiciales que son funcionales a la impunidad», que lo único que logran que es que por el paso del tiempo, los responsables de crímenes, torturas y desapariciones mueran sin haber pagado un día sus actos, mueran impunes, y los familiares, fallezcan con el paso de los años y sin saber dónde están sus seres queridos y sin que se haya hecho justicia.
Aguirre remarcó que no hay espacio para «reinterpretaciones de la historia», sostuvo que no hay «página que dar vuelta» y que el movimiento sindical y las organizaciones sociales comprometidas con las causas de derechos humanos «no vamos a parar hasta llegar a la verdad y a la justicia y hasta encontrar a todos nuestros compañeros y compañeras».
Cuestionó duramente a quienes «hoy se quieren lavar la cara sacando documentos que aportan poco o nada nuevo de información» y subrayó que recién se podrá hablar de otra página «el día que los hayamos encontrado a todos», «cuando nos digan dónde están y cuando sean juzgados por sus crímenes».
Pereira y la causa de la sociedad
En tanto el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, dijo en conferencia de prensa que la muestra Imágenes del Silencio testimonia y explicita que la causa de los derechos humanos atraviesa a toda la sociedad. «Falta un capítulo a esta historia, y es que los militares y torturadores del terrorismo de Estado, nos digan dónde están» los detenidos desaparecidos. «Esa información la tiene, y la deberían pedir los mandos militares actuales para, efectivamente, poder esclarecer la situación de cada uno de nuestros compañeros y compañeras». Pereira agregó que el 20 de mayo «es un día de demostración del pueblo uruguayo», ya que -más allá de lo que piense cada uno- coloca una margarita en su casa, en su ventana o balcón, en una plaza, en un árbol, en demostración de adhesión a la causa.