Postales de una jornada de construcción democrática

Fueron miles. Los que hoy pararon. Los que hoy firmaron. Los que hoy defendieron más que nunca e igual que siempre los derechos de las trabajadoras y los trabajadores.

El frío invierno no fue impedimento para que la calidez de las y los militantes salieran nuevamente, una vez más, puerta a puerta, a dialogar y conversar con vecinas y vecinos, en barriadas, en pueblos y ciudades, localidades y rinconcitos de la Patria. Por todas partes se habló de democracia. Se construyó democracia. Se ejerció la democracia.

Fueron miles de puños que se alzaron y se cuidadosa pero entrañablemente se chocaron a distancia, en tiempos de abrazos restringidos.

Hubo infinidad de postales y pinceladas sindicales de esas que asombran al mundo.

Como Mary, una militante que ingresó a juntar firmas a una iglesia y salió de allí feliz, en paz y con dos firmas tan creyentes como ella.

Cerquita de allí anduvo el secretario general del PIT-CNT, que habló con almaceneros, vecinas y vecinos, un tallerista, una peluquera y cada una de las personas que pasaba por allí, en las inmediaciones de Aparicio Saravia y Camino Francisco Lecocq. Entre charla y firma y certezas de que se llega a las firmas, una familia lo saludó efusivamente porque siempre lo ven en la tele «defendiendo a los pobres».

En otros barrios, primero en Piedras Blancas, luego en la Ciudad Vieja y posteriormente en La Teja, Fernando Pereira, se detuvo en casas, charló con militantes de barrio, en mesitas más o menos estructuradas, siempre intensas, repletas de colores y consigas, llenas de papeletas, firmas, volantes e ilusiones.

Y así se replicó el paro activo en charlas espontáneas, siempre constructivas, en todo el país.

Distintos analistas políticos han manifestado que las firmas están. Y a esta altura, en el aire se respira la hazaña. A pesar de la pandemia, a pesar del silencio atronador del gobierno que ha evitado referirse a los contenidos de la LUC durante su presentación ante el Parlamento y posteriormente, en todos estos meses de la campaña de firmas, a pesar que la LUC y la iniciativa para habilitar un referéndum no ha estado entre las prioridades de la agenda informativa de los grandes medios, igualmente, las firmas avanzan de manera inexorable.

En las plazas, en las calles, en los barrios, en el puerta a puerta, no hay mejores testigos de esta campaña que las y los vecinos.

Hoy quedó evidenciado una vez más, que la democracia se construye desde el pie.

Y que al aire del invierno uruguayo, en julio, huele a hazaña.

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