
El Sindicato Único de Telecomunicaciones (SUTEL) se declaró en pre conflicto por la falta de avances en la negociación colectiva y en reclamo del cumplimiento de concursos internos previamente acordados. SUTEL informó que no descarta «agudizar las medidas» y reiteró su decisión estratégica de salir a defender a ANTEL ante los intentos de desmantelamiento de las empresas públicas, por parte del gobierno y su equipo económico.
En entrevista con el Portal del PIT-CNT, el presidente de SUTEL y miembro del Secretariado Ejecutivo de la central sindical, Gabriel Molina, dijo que el gobierno con sus políticas está desmantelando las empresas públicas y el caso ANTEL es un ejemplo claro de una empresa reconocida en el mundo entero por su excelencia, siendo pública y estatal. Asimismo, se refirió a los embates de odio y ataques a dirigentes, maestras, sindicatos y cualquier voz que no acate el relato oficial. «Si pudieran, destrozarían los sindicatos porque odian a los trabajadores, odian a los sindicatos», señaló.
En relación a la declaración de pre conflicto, explicó que «hace demasiado tiempo que se viene arrastrando un proceso de vacío de los ámbitos de negociación colectiva». Molina puntualizó que se han desarrollado algunos encuentros pero que resultan inconducentes. «Se hacen algunas reuniones que parecen charlas de boliche entre amigos pero no verdaderos ámbitos de negociación sobre asuntos estratégicos. Y por tanto, no se ha resuelto nada concreto. Seguimos esperando por una solución para 857 trabajadoras y trabajadores de función pública que están desempeñando tareas permanente en el organismo hace más de cinco años, seguimos aguardando la regularización de las compañeras y compañeros tercerizados, se siguen jubilando compañeras y compañeros y eso redunda en falta de personal».
Molina describió el contexto con otras particularidades que desde su punto de vista y el del sindicato, agravan la situación actual. «El directorio nos presentó el presupuesto de la empresa un día antes de entregárselo a la OPP para su aprobación. Eso nos dejó sin margen para dar nuestra opinión al respecto, algo que históricamente el sindicato ha hecho. Después, se podrá compartir o no, pero siempre se nos ha escuchado porque somos parte fundamental de la empresa y siempre hemos aportado ideas y propuestas. Asimismo, ANTEL resolvió un plan estratégico para la empresa y nos lo presentaron después de resuelto y cerrado. Alguien podrá decir que formalmente tienen derecho a hacer eso. Pero nos preguntamos, ¿la opinión de los trabajadores no es válida? Parece que no», acotó. Según su visión, «estamos bajo la soberbia de un gobierno que se toma el derecho y la obligación de resolver lo que le parezca, sin contar con la opinión de los trabajadores y parecería que nosotros solo podemos hablar de lo reivindicativo pero no de los temas estratégicos de las empresas de los uruguayos. Ese es n grave error y habla mal de un gobierno que dijo que iba a escuchar a todos pero no es así. Es un gobierno que se maneja bajo un nivel de soberbia tan grande que pretende excluir a los trabajadores en grandes definiciones que ponen en riesgo la continuidad de ANTEL», subrayó.
El presidente de SUTEL y responsable de las comunicaciones del PIT-CNT, recordó otros aspectos estratégicos de las políticas del gobierno en materia de comunicaciones incluidos en los 268 y 269 de la LUC, que fueron retirados inicialmente pero cuyo contenido fue incluido en el artículo 48 de la Ley de Medios, y que su aprobación sigue pendiente del trámite parlamentario correspondiente, pero que en los hechos ahora dichos contenidos están contemplados en los artículos 153 y 154 de la Rendición de Cuentas que el sindicato rechaza. «Esto se sintetiza en pocas palabras: ANTEL les molesta, les duele, vienen por ANTEL, vienen por la revancha apuntando a la mejor empresa de telecomunicaciones de América Latina y el mundo. Porque así ven en todo el mundo a ANTEL, nuestra empresa pública, colocada en un sitial internacional de excelencia en el mundo. Y es pública y estatal y de los uruguayos. Y eso parece que les molesta. Por eso es todo este manoseo encubierto que se viene haciendo contra ANTEL», fustigó.
Molina adelantó al Portal que SUTEL iniciará una serie de contactos con legisladores a los efectos de trasladarle la preocupación del sindicato y alertar sobre las consecuencias nefastas que tendrá proseguir por el actual camino de vaciamiento y desmantelamiento de las empresas públicas, con especial énfasis en la gravedad de los artículos 153 y 154 de la Rendición de Cuentas.
Portabilidad
El sindicato también reclama la paralización del proceso de portabilidad numérica, al menos hasta que se expida la ciudadanía en el referéndum sobre 135 artículos de la LUC. «Es que eso sería lo razonable, lo más lógico para un gobierno democrático que respeta las decisiones populares. Pero en este caso no fue así, a pesar de las casi 800 mil firmas siguieron para adelante con la portabilidad numérica. Es más, le hicieron firmar una cláusula a las empresas diciendo que el Estado no se hace responsable si en el referéndum la gente deroga los artículos». Y todo esto, explicó Molina, «por no esperar al pronunciamiento popular sobre los artículos que están a consideración de la ciudadanía. Parece claro que nos están llevando al juego de los hechos consumados, lo hacen a su modo y después te dicen que ya está hecho. Ese es otro profundo error. El gobierno debería esperar a que se exprese la población porque quedó muy clara la voluntad de casi 800 mil firmas recolectadas en pandemia -nada menos- y hay que saber escuchar la voz del pueblo», remarcó.
Cada día más violentos
Consultado sobre su visión de los embates del discurso del odio, los ataques contra dirigentes, sindicatos, maestras, profesores, sociólogos, músicos, artistas, dramaturgos, periodistas independientes y toda voz que no replique y aplauda el discurso presidencial, el presidente de SUTEL e integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT dijo estar convencido que se ataca a las y los trabajadores en general porque el gobierno entiende que el movimiento sindical es ‘el enemigo’. Eso cree el gobierno y por eso le pega al movimiento sindical. Claramente busca e intenta debilitar y menospreciar el papel de la clase obrera en la historia de la democracia de nuestro país, como cuando la CNT enfrentó la dictadura con una Huelga General histórica. Ese es el movimiento sindical, es el que le molesta a este gobierno y por eso intentan desmerecer, debilitar y si si fuera por ellos y si pudieran, destrozarían los sindicatos, porque los odian, odian a los trabajadores, odian a los sindicatos».