
El recientemente designado Secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Jorge Bermúdez, considera que el movimiento sindical debe profundizar los caminos de la integración continental, especialmente reimpulsando la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS).
A partir de las definiciones adoptadas por el XIV Congreso del PIT-CNT, el presidente de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), será el responsable de articular los grandes lineamientos estratégicos que se fije el movimiento sindical en su relacionamiento regional y mundial. Bermúdez, que ya comenzó a conformar un equipo de trabajo, dijo al Portal del PIT-CNT que es ferviente defensor de la construcción de caminos colectivos, elogió las fortalezas del trabajo realizado por su antecesor Fernando Gambera -al que confía podrá tener como voz de consulta permanente cuando retorne de la licencia médica- y adelantó que la secretaría comenzará a desarrollar encuentros y reuniones con sindicatos y federaciones para intercambiar visiones sobre la necesidad de potenciar las relaciones internacionales del movimiento sindical. Asimismo, analizó el resultado de las elecciones de los representantes sociales en el Banco de Previsión Social y dijo que “el gobierno perdió en el campo de las urnas” y que esta derrota oficialista pauta las condiciones para el resultado del referéndum por el Sí a la anulación de los 135 artículos de la LUC.
¿Qué implica estar al frente de la Secretaría de Relaciones Internacionales?
Una gran responsabilidad porque una señal de distinción del movimiento sindical uruguayo ha sido siempre su relacionamiento con distintos movimientos sindicales del mundo entero. Siempre bajo la idea de ser solidario con los movimientos sindicales y con los pueblos del mundo que pelean por su libertad y autodeterminación. Eso fue lo que el movimiento sindical uruguayo recibió a través de la solidaridad internacional cuando enfrentó la dictadura y cuando muchos de sus dirigentes sindicales estuvieron exiliados. Por tanto, esa solidaridad y ese relacionamiento con los movimientos sindicales del mundo entero es una señal de distinción del PIT CNT y ocupar este lugar es una gran responsabilidad. Aclaro que no es una actividad extraña para nosotros porque veníamos compartiendo con Fernando Gambera la responsabilidad. Si bien él tenía la responsabilidad principal, nosotros trabajamos desde hace tres años en internacionales. Además por nuestro propio sindicato de base, la Federación Uruguaya de la Salud que tiene una amplia actividad internacional, integra la UNI Salud y además, el Instituto de Formación Sindical de la FUS todos los años realiza un cabildo internacional al que concurren sindicatos amigos del mundo entero, tanto de América Latina como de Europa.
Por lo tanto, la responsabilidad que nos dio el Congreso, es un honor pero no empezamos de cero. Y fundamentalmente quiero mencionar que vamos trabajar en clave de equipo -que ya se comenzó a reunir- y a analizar ideas para el trabajo que vamos a desarrollar.
¿Se pueden adelantar algunos de esos lineamientos de trabajo?
Sí y hay algo bien interesante. Estamos mirando primero que nada hacia adentro. Pensamos que el 2022 tiene que ser un año para recorrer y visitar los sindicatos de base, generar reuniones con las directivas de los sindicatos y las federaciones, para explicar la importancia de poder generar encuentros periódicos. Porque tenemos que conversar y mucho sobre la importancia de las relaciones internacionales. Pensamos que es muy importante que cuando las delegaciones de los sindicatos viajan a participar de congresos o actividades internacionales luego traigan esa experiencia y compartan ese conocimiento adquirido para colectivizarlo.
El equipo que está trabajando también tiene como otro de los ejes de atención y preocupación inmediata el tema Mercosur y el posible TLC con China. Todo esto nos lleva directamente a plantear el reimpulso de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS). Para ello, en diciembre estaremos en el congreso de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) que se realizará en Buenos Aires. Para todo esto, necesitamos contar con la experiencia del compañero Fernando Gambera, que felizmente su recuperación posoperatoria viene evolucionando de la mejor manera. La experiencia del «Manso» Gambera va a ser muy importante para guiarnos y aportar a este trabajo. Y en este sentido es bueno decir que no pretendemos inventar la pólvora, creemos que hay que seguir profundizando lo que se ha hecho. Por ejemplo, los trabajos en la OIT. Porque recordemos que la conferencia de la OIT no implica solamente los días que se realiza, sino mucho trabajo previo y posterior. Así que trabajaremos en todas esas líneas y tenemos muchos desafíos por delante.
En la región hay realidades en las que están en disputa modelos totalmente opuestos. ¿Cómo observa el movimiento sindical uruguayo los eventuales avances de la ultraderecha en Chile o Brasil, por ejemplo?
Sin duda con muchísima atención. Del punto de vista político global y también atado a nuestra realidad. Creemos que ese escenario sería más que preocupante. Pero prefiero mirarlo desde la otra perspectiva. Un triunfo del campo popular en Chile y en Brasil, nos estaría dando otra señal a los trabajadores y al pueblo en Uruguay. Luego de la derrota en 2019 en Uruguay del FA, que fue un gobierno que ya definimos contenía aspectos que claramente favorecieron al desarrollo del movimiento popular, y que también cometió todos los errores que cometió y que le llevaron a su derrota primero política y después electoral, llegó el gobierno vinculado directamente a los sectores de la gran burguesía, los terratenientes. Luego se fueron generando hechos históricos como el 1° de mayo en caravana en pandemia, distintos acontecimientos y los más recientes, la elección de los consejeros del CODICEN con el triunfo de las listas sindicales –a pesar de la campaña feroz contra los sindicatos- y la elección en el BPS. En todo ese proceso, el gobierno perdió. Y ahora perdió en el campo de las urnas, que es donde claramente a los uruguayos les gusta definir. El proceso armado detrás de un frente social que se plantean las clases dominantes hoy en el gobierno, se llama Un Solo Uruguay. Por tanto, en este escenario y de cara a una perspectiva de más largo plazo que nos puede llevar al 2024 para pelar por desalojar del gobierno a los sectores de las clases dominantes, es importante pensar los contextos. Y no es lo mismo tener a la derecha en Argentina, Brasil y Chile que en cambio, tener procesos populares que son los que colocan en los gobiernos a quienes responden a los intereses de las grandes mayorías. Por esto también es importante el fortalecimiento de los procesos de integración sindical regional y continental. Y ni hablar de lo que sucede en Europa pensando en lo que implicaría un tratado del Mercosur con la Unión Europea. Estamos aún en pandemia y asistimos a nuevas realidades donde –claramente- el papel del capitalismo se revela cada vez más como el agente principal de deterioro de las condiciones de vida en el planeta. Su desarrollo desenfrenado, sus crisis cíclicas y la necesidad de explotar -casi hasta depredar- las riquezas naturales en el planeta, eso está poniendo en peligro a la propia especie humana arriba del planeta. Todos estos temas tendremos que tratarlos de manera horizontal con otras secretarías, porque no son hechos que se puedan considerar de manera aislada. El entramado de las tareas es fundamental. Y ese es un aporte que trataremos dar desde la secretaría, con la responsabilidad que nos toca asumir.