
“Esto para nosotros es apenas una prórroga” sostuvo en conferencia de prensa Luiz Inácio Lula da Silva al conocerse el resultado electoral del pasado domingo. El líder del PT afirmó que siempre creyó en la victoria «y quiero decirles que vamos a ganar”, remarcó en horas de la noche.
En esta elección se elegían gobernadores en 27 Estados, 513 escaños en la Cámara de Diputados, un tercio del senado (81 cargos) y las Asambleas Legislativas Estaduales.
De acuerdo a los resultados confirmados, Jair Bolsonaro tendrá la mayor bancada en la Cámara de Diputados con 99 escaños y en el Senado, donde sus agrupaciones lograron 14 de los 27 escaños en juego.
Antonio Lisboa, secretario de Relaciones Internacionales de la CUT de Brasil, dialogó con el Portal del PIT-CNT sobre el resultado de la primera vuelta, el trabajo de las encuestadoras y el poder que ejerce la Iglesia Pentecostal a nivel electoral.
“En estas horas se reúne la CUT para evaluar el resultado electoral. Pero puedo adelantar que existe el convencimiento personal de que en la segunda vuelta ganará Lula. No será fácil. Pero Lula será presidente. El riesgo más grande es cómo construir la gobernabilidad con un Congreso Nacional tan conservador. Pero de todos modos, lo importante ahora es ganar en la segunda vuelta. Luego, a partir de movilizaciones intentar garantizar que Lula pueda llevar adelante los cambios necesarios”, destacó el dirigente sindical.
Lisboa aseguró en diálogo con el Portal sindical uruguayo que estimaba que «era muy difícil ganar en primera vuelta y consideraba que la posibilidad de hacerlo era apenas de un 20%. De acuerdo a las encuestas, Lula recibiría entre un 50 y un 53% y de acuerdo al índice no ha existido gran diferencia. Faltó muy poco. Sin embargo, las encuestas cometieron errores increíbles en el caso de Jair Bolsonaro. De acuerdo a las mismas, obtendría como máximo un 37 por ciento y llegó al 43 por ciento. Por tanto las encuestadoras fueron responsables de un gran error y también cometieron errores en torno al resultado final de lo sucedido en los estados como San Pablo, Río de Janeiro y Bahía», informó.
Sobre la composición del nuevo Congreso Nacional, Lisboa afirmó que “es un triunfo de Bolsonaro. Por Paraná ingresó Sergio Moro, ex juez que encarceló a Lula. Fueron elegidos 12 senadores de Bolsonaro, mientras que Lula consiguió 8. La bancada de Diputados federales ha quedado muy de derecha. De acuerdo a la norma el voto de los diputados a la hora de votar el Presupuesto es secreto, se aplican los recursos sin que nadie sepa en donde se van a aplicar. Por tanto el triunfo de Bolsonaro está en la elección del Senado. Por lo que creo que la base del Congreso Nacional va a empeorar mucho”.
Según el dirigente de la CUT, todavía no existe una evaluación sobre qué votaron los sectores más pobres de Brasil, pero de todos modos Lisboa adelantó que en esos sectores Bolsonaro creció.»Las iglesias Pentecostales, las fundamentalistas, han hecho un trabajo de 24 horas en esas zonas y en los sectores más pobres disminuyó el apoyo a Lula», aseguró.
De cara al balotaje, Lisboa señaló que las Iglesias Pentecostales continuarán trabajando mucho para Bolsonaro -tal como lo han hecho hasta ahora- y desde su visión, «es el uno de los principales aspectos a atender para la segunda vuelta. Hoy estas iglesias reciben el apoyo de un 32% de la población brasilera y han cerrado posición a favor de Bolsonaro. La diferencia del 10% que marcaban las encuestas entre Lula y Bolsonaro finalmente quedó en un 5 y ello es en gran medida por las iglesias Pentecostales».
Por último, el responsable de Relaciones Internacionales de la CUT BRASIL señaló que «el avance de la extrema derecha en el mundo ha influenciado a Brasil» y no se puede observar el resultado electoral sin tomar en cuenta este dato de la realidad.