
La Biblioteca del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines (SUNCA) ha consolidado su espacio de trabajo cultural en el ámbito sindical, y con el paso del tiempo, ha logrado posicionarse como un lugar de encuentro y vínculo con las familias de las y los estudiantes que concurren a solicitar materiales de estudio.
Es en este plano que la biblioteca desempeña un rol social de apoyo y acompañamiento a cientos de estudiantes que llegan con inquietudes, consultas y preguntas que en la medida de lo posible, son atendidas por el equipo de trabajo.
Según contó al Portal del PIT-CNT Cecilia Machado, una de las responsables de la biblioteca del SUNCA, cientos de estudiantes concurren anualmente en busca de libros de estudio mediante la modalidad de préstamo anula y eso ha generado un ámbito de consulta natural que se ha ido consolidando con el paso del tiempo. “En 2022, más de 300 estudiantes accedieron a los libros que necesitaban y recibieron apoyo docente, algo que casi nadie sabe que existe porque no hemos difundido eso”, explicó. Esa tarea de apoyo se estima abarcó a un centenar de estudiantes en este primer año que se implementa. “De acuerdo a esta primer experiencia, ya se dispuso la realización de jornadas de capacitación en las que se confía participará una mayor cantidad de alumnos, ya que la demanda es grande y fueron los mismo jóvenes los que nos han reclamado apoyo docente”, agregó.
Si la biblioteca del SUNCA ha encontrado la avidez de los estudiantes para desarrollar un espacio de trabajo e intercambio, aún no se ha logrado el mismo interés masivo en las y los adultos que pertenecen al sindicato.
Machado explicó que por ahora son pocos las y los trabajadores que concurren a pedir libros en modalidad de préstamo para llevar a sus casas y en cambio, “lo más frecuente es que venga gente aquí a leer durante un rato. Es común ver gente que está haciendo trámites en el centro o viene al sindicato por alguna reunión y mientras espera solicita algún material de lectura para ocupar es e tiempo de espera”.
También hay excepciones, y son casos que llaman la atención. Machado recordó que un militante sindical en particular lee unos 8 libros mensuales. “Pero eso es un caso excepcional, lo normal es que poca gente pide libros para llevar y es más la gente que opta por leer acá, con la salvedad de los 300 o más estudiantes que se llevan los libros para sus casas”, subrayó.
“Ahora estamos elaborando un proyecto que tendrá como centro la problemática de las adicciones. El diálogo que se genera a partir de la biblioteca, nos vincula con toda la familia y a través del WhatsApp se establecen vínculos que ayudan a planificar el trabajo”, agregó.
La biblioteca funciona de lunes a viernes de 10 a 17 horas, en la sede central del SUNCA, Yí 1538.


