
En 10 días, la Cooperativa COVITRAS 1 del PVS comenzará a construir las 27 casas que alojarán a las familias que confiaron y lograron concretar el sueño de poder acceder a la vivienda mediante el Programa de Vivienda Sindical.
Laura Mezzetti, secretaria de la Cooperativa COVITRAS 1 del PVS, es una de las fundadoras que aún permanece en la cooperativa desde los inicios, allá por 2011. Nucleadas originalmente en el sindicato de la aguja (SUA), las trabajadoras transitaron pacientemente el largo camino burocrático que llevó bastante más tiempo que el que se habían imaginado. Esto provocó -al igual que en otras cooperativas- que la integración inicial experimentara cambios ya que algunas familias debieron buscar soluciones más inmediatas. Así fue que con el paso del tiempo se fueron integrando nuevas familias para permitir la continuidad de la cooperativa.
El terreno de la Cooperativa COVITRAS 1 está ubicado en Piedras Blancas, sobre la calle José María Buyo.
Inicialmente, surgieron algunos inconvenientes con el terreno ya que no contaba con saneamiento y ese es un requisito fundamental que las cooperativas deben cumplir. Luego de un tiempo de controversia, finalmente se logró que el ministerio concretara la obra de saneamiento.
En plena pandemia, llegó el día del sorteo. Así fue que Laura, mientras cocía y elaboraba tapabocas en una de las máquinas del Sindicato Único de la Aguja, vio a través de Zoom que la cooperativa había sido una de las ganadoras del sorteo. «Mis gritos se deben haber escuchado desde todo Montevideo porque no podía creer de la felicidad que habíamos sido sorteadas. Hacía años que estábamos esperando. La otra fundadora que aún integra la cooperativa, Gabriela Francomano, estaba cociendo en su casa y también salió corriendo por todas partes a los gritos y dejó todo lo que estaba haciendo”.

A partir de allí, la ansiedad y la felicidad lo invadieron todo. Ya con el préstamo asegurado, hubo que seleccionar capataz y dar inicio a distintos trámites formales.
Son 27 familias mayoritariamente conformadas por madres jefas de hogar, con niñas y niños, que serán el alma de la cooperativa. Las viviendas se construirán mediante los Sistemas Constructivos No Tradicionales (SCNT) y previendo que les iba a llegar el momento de comenzar a trabajar en un ámbito nuevo para ellas, muchas de las mujeres de la cooperativa el año pasado participaron del Proyecto FESCNT de formación en SCNT, un curso que brindó el Instituto Cuesta Duarte conjuntamente con el IAT CET PVS y que contó con el apoyo del INEFOP.
La curiosidad por lo que vendrá
Con mucha curiosidad y cierta pizca de incertidumbre por lo que implicará construir una casa, Laura dice que está muy emocionada. «No es algo menor construir una casa, nuestra casa, es tremenda responsabilidad, por eso siento ese miedito de saber si estaremos a la altura, estoy segura que sí, pero una deja un pequeño margen de duda porque es algo impresionante esto que vamos a vivir».
No obstante, Laura celebra que varias de las integrantes de la cooperativa hayan participado del curso para formarse en los SCNT y aseguró que si hay chance que el curso se realice este año, otras familias también se anotarán.
“Estoy convencida que vamos a construir nuestras viviendas y quedarán divinas”, aseguró.
Mezzetti contó que COVITRAS 1 está conformada por trabajadoras domésticas, de la aguja, del comercio y la construcción, entre otros.
Por último, dijo que este sueño no habría sido posible sin el apoyo y el respaldo de la Federación del Programa de Vivienda Sindical y quienes están a su frente. «Son pocos para atender la cantidad de cooperativas que hay, pero cuando se los necesita están a la orden brindando su experiencia y sus conocimientos. Porque la única manera que tiene el trabajador para acceder a una vivienda digna con su salario es la cooperativa. Por eso es tan importante que los procesos se acorten y no sean tan largos, tan complicados y del mismo modo es importante contar con el respaldo de una Federación como la que tenemos”.
