
En el último informe trimestral de salarios, enero-marzo de 2023, dimos cuenta de que el salario real medio había tenido una variación interanual positiva, explicado básicamente por dos factores: los mayores ajustes salariales ocurridos en el mes de enero de 2023 en comparación con igual mes del año anterior; y en segundo término, por la desaceleración de la inflación.
En marzo de 2023 el salario real medio se ubicaba 3% por encima del nivel que tenía en marzo del año anterior aunque aproximadamente 2% por debajo de su nivel pre pandemia. Entre abril y junio continuó y se intensificó la trayectoria registrada en el primer trimestre, principalmente por la profundización de la desaceleración de la inflación.
Luego de un período de deterioro del salario real de aproximadamente 30 meses, los primeros dos trimestres del 2023 muestran la continuidad del proceso de recuperación iniciado a finales de 2022. De esta manera, aunque en los últimos tres trimestres el poder de compra del salario en términos medios tuvo una variación positiva, todavía se encuentra por debajo de su nivel de 2019, por lo cual se sigue acumulando la pérdida.
Informe completo
El 31 de julio se hicieron públicos los datos del Índice Medio de Salarios (IMS) correspondientes al mes de junio del presente año. Este indicador es elaborado y divulgado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) con una periodicidad mensual. Con el mencionado dato, se completa la información oficial para el primer semestre de 2023 en lo que respecta a la trayectoria de las remuneraciones de los trabajadores asalariados.
Evolución del salario real en el primer semestre de 2023
En el último informe trimestral de salarios, focalizado en el período transcurrido entre enero y marzo de 2023, dimos cuenta de que el salario real medio había tenido una variación interanual positiva en dicho período, explicado básicamente por dos factores. En primer término, los mayores ajustes salariales ocurridos en el mes de enero de 2023 en comparación con igual mes del año anterior; y en segundo término, por la tendencia a la desaceleración de la inflación, que contribuyó a incrementar los porcentajes de variación del poder de compra del salario. Así las cosas, en marzo de 2023 el salario real medio se ubicaba 3% por encima del nivel que tenía en marzo del año anterior aunque aproximadamente 2% por debajo de su nivel pre pandemia.Entre abril y junio continuó y se intensificó la trayectoria registrada en el primer trimestre, principalmente por la profundización de la desaceleración de la inflación. La variación interanual del Índice de Precios al Consumo (IPC) cerró el semestre en 5,98%, uno de los registros más bajos en varios años. Cabe destacar además, que se produjeron dos meses consecutivos de variación mensual negativa del IPC (mayo y junio), lo cual es muy poco frecuente a esta altura del año.
Trayectoria reciente del salario real medio
Como hemos explicado en anteriores informes, el deterioro del salario real medio durante la actual administración se extendió por un período de aproximadamente 30 meses, que podríamos ubicar entre marzo de 2020 y setiembre de 2022.
El gobierno estableció desde la política salarial una pérdida de salario real que se extendería entre julio de 2020 y junio de 2021 para la mayoría de las ramas de actividad del sector privado y entre enero y diciembre de 2021 para los trabajadores estatales, con el compromiso de comenzar la recuperación en enero de 2022.
Finalmente la aceleración inflacionaria ocurrida en 2022 y la ausencia de correctivos por inflación adecuados en la mayoría de los casos, hicieron que el período de pérdida de poder de compra se extendiera por la mayor parte del año 2022. Recién en el último tramo del año 2022 el salario real medio empezó a repuntar, principalmente por la desaceleración inflacionaria ocurrida a partir de octubre de dicho año. En lo que va del año 2023 se consolida esta tendencia a la recuperación del nivel de salario real perdido.

El gráfico precedente muestra la variación mensual interanual del salario real medio, desde inicios del año 2020 hasta mediados de 2023. Como puede verse, durante los 30 meses transcurridos entre marzo de 2020 y setiembre de 2022 el salario real medio fue registrando y acumulando caídas. Llegando a finales del año 2022 se produce el cambio de tendencia y el poder de compra del salario registra varios meses de variación positiva, alcanzando ahora tres trimestres consecutivos en terreno de recuperación.
El gráfico que aparece a continuación, por su parte, abarca el mismo período de tiempo pero muestra el valor puntual del Índice de Salario Real en cada uno de los meses, tomando como referencia de comparación el promedio del salario real de 2019. De este modo se puede visualizar la pérdida acumulada en relación a dicho año.

De esta manera, aunque en los últimos tres trimestres el poder de compra del salario en términos medios tuvo una variación positiva, como muestra el primer gráfico, todavía se encuentra por debajo de su nivel de 2019, por lo cual se sigue acumulando la pérdida.
El área que se ubica entre la línea horizontal negra y la línea azul de trayectoria del salario real medio, representa la pérdida en valor monetario real, a lo largo del período.

Finalmente, el último gráfico muestra la evolución del salario real medio a lo largo de los últimos tres años y medio, pero tomando promedios anuales móviles en lugar de los datos puntuales de cada mes, de manera de reflejar más claramente la tendencia, evitando los “saltos” que se dan en los meses donde se concentran los ajustes de salarios como enero y julio, así como tampoco los “valles” posteriores en los meses en que no hay ajustes. Como puede apreciarse, la línea está “suavizada” porque cada punto del gráfico es un promedio anual, de ese mes y los once meses anteriores.
Tras la caída sostenida del salario real medio, en el cuarto trimestre de 2022 cambia la tendencia y la línea del gráfico toma dirección ascendente. Que el último punto del gráfico se ubique en torno al nivel de 98 quiere decir que el salario real promedio del período de 12 meses julio 2022-junio 2023 se ubica aproximadamente 2% por debajo del salario real promedio del período enero 2019-diciembre 2019.
Perspectivas para el segundo semestre de 2023
La dinámica que tendrá el salario real medio en lo que resta del año 2023 depende básicamente de dos grandes factores.
En primer lugar, de la trayectoria que tengan los precios al consumo. Si la inflación se sigue desacelerando o se mantiene en torno al 6% interanual, la recuperación del poder de compra se podrá consolidar con mayor rapidez. Si por el contrario, se incrementa el ritmo inflacionario, la recuperación se estará dilatando en el tiempo.
En segundo lugar, la evolución del salario real medio en lo que resta de 2023 y también posteriormente, dependerá críticamente de los resultados de la actual ronda de negociación colectiva del sector privado. Los lineamientos del Poder Ejecutivo establecen que para la mayoría de los sectores que están actualmente negociando, el ajuste salarial de julio de 2023 sea de 2,7% por concepto de inflación proyectada, mientras que los porcentajes por recuperación aún pendiente en la mayoría de los sectores se comenzarían a aplicar en enero de 2024, de manera que el grueso de lo que falta recuperar quedaría para el próximo año. No obstante, para los grupos que tienen pendiente porcentajes inferiores al 2% por recuperar, los propios lineamientos plantean que los mismos ya se apliquen a partir del primer ajuste, en julio de 2023. A su vez, la dinámica de la negociación puede generar que haya más sectores que resuelvan adelantar los porcentajes pendientes, para julio de 2023, lo cual contribuiría a que el salario real medio se incremente en mayor medida en esta segunda parte del año.En el caso de los trabajadores estatales, la gran mayoría tuvo su ajuste general en el mes de enero, por lo cual no se esperan grandes variaciones del IMS del Sector Público en lo que resta del año. No obstante, dicho indicador podría tener algún aumento adicional fruto de que los gobiernos departamentales ajustan los salarios en otros momentos del calendario anual, diferente a la administración central y las empresas públicas.Si la inflación converge hacia finales del año a porcentajes en torno al 6,5% o 7% anual, como esperan la mayoría de los analistas, el salario real medio de 2023 va a estar experimentando un aumento respecto al año anterior. Esta variación podría estar en el entorno del 3% en términos reales, lo que ubicaría al promedio de salario real de 2023 aproximadamente un 1% por debajo de su nivel de 2019 (pre pandemia).
Aproximación a la distribución funcional de los ingresos 2020-2024
La trayectoria de los salarios reales debe verse en el contexto de lo que ocurre en el conjunto de la economía. En este sentido, es de interés poner el foco en la evolución de la masa salarial real, que combina la evolución del salario real y de la cantidad de trabajadores en relación de dependencia, ilustrando lo que se sucede con el total de los ingresos de los asalariados. Asimismo, es importante comparar esta variable con la evolución del Producto Bruto Interno de la economía, lo cual refleja la variación de la participación relativa de los trabajadores en el ingreso nacional total.
En la exposición de motivos de la rendición de cuentas, actualmente en discusión a nivel parlamentario, el Poder Ejecutivo ajustó las proyecciones macroeconómicas para los próximos años. En cuanto a la evolución del nivel de actividad económica, el gobierno proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno de 1,3% en 2023 y 3,7% en el año 2024. Respecto a la cantidad de personas ocupadas, esperan un aumento de 0,9% en el transcurso de 2023 y de 1,0% en el año 2024.
De cumplirse las proyecciones anteriores, el Producto Bruto Interno de la economía en 2024 se ubicaría 8,7% por encima de su nivel de 2019, mientras que la cantidad de personas ocupadas sería un 4,3% superior a la referencia de 2019.
La exposición de motivos de la rendición de cuentas no explicita las proyecciones respecto a la evolución del salario real. En este aspecto, podemos tomar dos escenarios de proyección alternativos.
En primer término, el que se desprende de los propios lineamientos salariales que ha planteado el Poder Ejecutivo, en las rondas de negociación desarrolladas durante la actual administración. Si bien muchas veces se argumenta que los lineamientos actúan en la práctica como “piso” de negociación, la evolución esperada del salario ante la aplicación estricta de estos lineamientos, estaría representando la trayectoria “deseada” por la política salarial del gobierno. En este sentido, la imagen objetivo que se desprende de los lineamientos, es un salario real medio que hacia el final del gobierno (fines de 2024 o principios de 2025) tendría el mismo nivel que en 2019. En otros términos, una variación punta a punta de 0% con pérdida acumulada durante la trayectoria.
En el escenario proyectado de evolución del salario real, tendríamos que en 2023 y 2024 el salario real medio aumentaría en total 3,8% respecto a 2022, de manera de alcanzar en el año 2024 el mismo nivel de 2019. Por su parte, en 2023 y 2024 la masa salarial real aumentaría algo por encima del ritmo del crecimiento del producto, pero esta evolución sería insuficiente para revertir el empeoramiento en la distribución del ingreso ocurrido entre 2020 y 2022. Es decir que se haría más moderada, pero continuaría y se iría acumulando, la transferencia de recursos desde el trabajo hacia el capital.

Notas: (a) Variación del PBI de 2023 y 2024 proyectado en base a la exposición de motivos de la rendición de cuentas presentada en junio de 2023. (b) Variación de la cantidad de ocupados de 2023 y 2024 proyectada en base a la exposición de motivos de la rendición de cuentas presentada en junio de 2023 y proyecciones de población del INE. (c) Proyectado en base a la aplicación estricta de los lineamientos del Poder Ejecutivo, de manera que en 2024 se completa la recuperación salarial. (d) Surge de la evolución conjunta de la cantidad de asalariados y el salario real medio.
Como segundo escenario, tomamos las declaraciones recientes de jerarcas del equipo económico de gobierno, que han expresado que a finales de 2024 el salario real privado estaría 1,3% por encima de su nivel de 2019 mientras que el salario real público se ubicaría 2,8% por encima de dicha referencia. De acuerdo a estas proyecciones, por ejemplo, se espera que haya ramas de actividad del sector privado, que logren acuerdos salariales superiores a los planteados por los lineamientos del Poder Ejecutivo. Para estimar la variación del salario real medio que surge de estas proyecciones, se utilizan las ponderaciones de sector privado y público del IMS, lo que daría para finales de 2024 un salario real medio 1,8% superior al existente en 2019.
Aún tomando en cuenta estas proyecciones, más optimistas en lo que refiere a la evolución del poder de compra del salario, al cabo del quinquenio tendríamos un crecimiento de la masa salarial inferior al crecimiento del Producto Bruto Interno de la economía, como queda expresado en el cuadro. De este modo, se llega a una conclusión similar que en el escenario anterior: al cabo de 5 años habrá empeorado la distribución funcional del ingreso, en contra del trabajo asalariado y a favor del capital.
