RIDE Más Valor: Superadas todas las previsiones ya hay casi 200 diplomados

El proyecto «Más valor: transformación del perfil de las y los trabajadores de la madera», que lleva adelante un equipo de técnicos del Instituto Cuesta Duarte, y que cuenta con el respaldo de INEFOP, la empresa Enkel Group y sindicatos relacionados a la construcción y la madera, ha superado ampliamente todas las previsiones iniciales y ya hay 180 personas que han completado la formación y recibieron su diploma en los departamentos de Durazno y Tacuarembó. Si bien el equipo de técnicos del Instituto Cuesta Duarte evaluó y las condiciones, expectativas y posibilidades de formación y capacitación en dichos departamentos, la realidad superó ampliamente lo previsto y el equipo de trabajo encontró un escenario muy favorable y proclive a la capacitación.

Según explicó una de las técnicas del proyecto, Romina Ferreira, la noticia de la construcción de un edificio en madera en el departamento de Durazno generó un fuerte interés por parte de la comunidad, a lo que se le agrega, que «no abundan» iniciativas de estas características en la zona.

Ferreira informó que la cifra de casi 200 personas que ya han completado el curso «es elocuente de la necesidad de contar con este tipo de herramientas de formación y capacitación para la población, especialmente en el interior del país». En este sentido, reveló que el interés de las y los participantes es «enorme», y eso se percibe por ejemplo, en la casi nula inasistencia frente a clases que duran tres horas, «y hay una interacción muy rica entre las y los participantes, que son estudiantes, jefas de hogar, gente vinculada a la UTU, a la madera, y esa diversidad también enriquece el trabajo del equipo en clase», señaló.  

«Nos hemos encontrado con que una parte de la población tiene ciertas dificultades en el manejo de algunas herramientas digitales y por ello, inicialmente, comprendimos que había que incorporar una o dos clases extra, de algo que se podría denominar alfabetización digital, pero en realidad preferimos llamarle de manera menos técnica y más amigable para la gente. No queremos que nadie se sienta intimidado por no saber utilizar el Zoom o algunos recursos digitales e informáticos. Es más, hay quienes tienen problemas para el uso del correo electrónico por lo que esas dos clases introductorias les aportaron otras herramientas más que les servirán para sus vidas, más allá de lo relacionado a la madera».  

En el mes de noviembre comenzarán los grupos en el departamento de Canelones y en el primer trimestre de 2024 se abrirán los cupos gratuitos para los departamentos de Maldonado y Montevideo.

El trabajo del equipo técnico del ICUDU se viene realizando en coordinación con la empresa Enkel, con la UTU y con el respaldo del INEFOP. Las personas que completan sus formación y reciben la correspondiente certificación, pasan a integrar una «bolsa» de aspirantes a acceder a puestos de trabajo, por parte de la empresa Enkel Group que podrá analizar los perfiles de quienes integran ese listado y posteriormente convocarles de acuerdo a sus necesidades de contrataciones.

“Por un lado, se trata de liderar la reconversión laboral de trabajadores y trabajadoras del sector de la madera -que mantiene vínculos débiles con el mercado laboral- y al mismo tiempo, de promover el desarrollo de las potencialidades para generar capacidad productiva nacional con impacto real sobre el empleo”, explicaron.

Otro de los puntos a destacar del proceso de trabajo desarrollado hasta ahora, refiere a la sinergia que se logró con las autoridades y personal de la UTU Tacuarembó. «Es increíble la generosidad para respaldar y poner su mejor disposición a nuestro trabajo, por la forma en la que valoraron lo que estábamos haciendo para capacitar a tanta gente, y eso vale la pena destacar porque ese es el espíritu que creo debe prevalecer: colaboración entre todas las partes, entre actores públicos y privados, todos pensando en beneficio de la gente».

Romina Ferreira explicó que no se trata de un curso «liviano» sino que tiene sus complejidades y como parte del proceso de capacitación, hubo que trasladar una grúa a Tacuarembó y la empresa participante construyó una pequeña casa de madera, en tiempo récord, en un predio de la UTU, previsto para la ocasión. «Fue muy potente todo ese espacio de formación y trabajo práctico en territorio, con el sistema CLT, ante el asombro de la gente que participaba formalmente del curso y mucha gente más que se arrimó a presenciar el trabajo que estábamos realizando y la verdad, quedaron muy impactados por el despliegue y todo lo que pudo vivir».

A principios de noviembre se repetirá la experiencia en Durazno, en la zona donde se levantará el edificio de madera, también está previsto que comience Canelones y a inicios de 2024, después de la licencia de la construcción, será el tiempo de brindar los cursos en Montevideo y Maldonado.

Perfil

Romina Ferreira es estudiante avanzada de la licenciatura en Desarrollo, nació en Montevideo, tiene una hermana menor, Sofía. Su mamá, Anita Pascale, ya fallecida, fue psicóloga y su padre, José Ferreira, es un veterinario recibido en la UdelaR, que optó por trabajar en la Facultad de Ingeniería hasta su reciente jubilación. Ella cree que ambos le transmitieron una marcada sensibilidad social y la elección de la carrera de Desarrollo tiene sus puntos de contacto con su perfil. «Primero estudié Ciencias Económicas porque cuando salí del Colegio y Liceo Pallotti no tenía demasiado claras las opciones que había para estudiar una carrera. Después me di cuenta que lo mío eran las Ciencias Sociales y más concretamente el Desarrollo y no me equivoqué. Es fundamental pensar y abordar distintas problemáticas en clave de Desarrollo, y bajo las premisas de la investigación y la acción. Te preparás para detectar un problema y pensar en la forma de solucionarlo, o al menos, aportar para la solución. Tenés que poner arriba de la mesa las desigualdades, los conflictos, y vas comprendiendo que no siempre las soluciones que indica la teoría son las que sirven en la práctica», sentenció.