Marcelo Abdala propone debate de ideas sobre reforma de la seguridad social

El presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, afirmó que el movimiento obrero se encuentra ante una gran oportunidad para entablar un «amplio diálogo» con toda la sociedad, que abarque trabajadores, estudiantes, empresarios y la academia, respecto a la reforma de la seguridad social y la reducción de la jornada laboral. Es decir, a la necesidad de implementar un programa de transformación «que sitúe al pueblo en el centro de las prioridades».

La central única de trabajadores viene recolectando firmas para impulsar un plebiscito con el fin de introducir modificaciones en la Constitución de la República. Estas modificaciones incluyen la eliminación de las AFAP (el sistema de ahorro individual previsional) y el actual régimen mixto previsional; establecer límites precisos para la causal jubilatoria en 60 años de edad y 30 años de trabajo; estipular montos mínimos para los haberes jubilatorios que se basarán en el Salario Mínimo Nacional. Por otro lado, la central impulsa la reducción de la jornada laboral. Es decir, aspectos que definen como “las dos caras de una misma moneda”.

En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Abdala aseguró que para él recorrer el interior del país es un gusto porque cuando dialoga con la gente en una campaña que al igual que la reducción de la jornada tiene que ver con la defensa de la vida y de los derechos humanos fundamentales, se encuentra con una receptividad enorme.

“Me correspondió visitar los departamentos de Colonia, Lavalleja y Maldonado, exponiendo la hipótesis de explicar a la población cómo regresar a la posibilidad de jubilarse a los 60 años, cómo vincular la jubilación al salario mínimo nacional y eliminar las AFAP, tal como ha sucedido en la mayoría de los países que han optado por este camino”, detalló.

Cuestionó que desde los sectores que se oponen a la convocatoria popular se apele a una campaña de terror para atemorizar al pueblo.

“¿Qué tiene de malo considerar que, después de toda una vida de trabajo, las personas reciban el salario mínimo nacional, que asciende a poco más de 21.000 pesos? No estamos hablando de jubilaciones onerosas. Además, al explicar que la esfera de la seguridad social se enmarca en los derechos humanos y la protección social ante las contingencias en la sociedad de mercado, y que es beneficioso eliminar el lucro financiero del sistema de seguridad social, junto con detallar todas las garantías establecidas para asegurar que las personas ganen lo mismo o más que antes, se proporcionan todas las garantías necesarias”, remarcó.

La consulta popular es “inexorable” -dijo Abdala- y consideró que las firmas están. Planteó la importancia de que en abril puedan entregarse ante la Corte Electoral unas 500.000 firmas.

Aseguró que se está ante la gran oportunidad del movimiento obrero de poder dialogar y no solamente desde el punto de vista de la seguridad social, sino también de la necesidad de un programa de transformación que ponga al pueblo en el centro.

Reducción de la jornada laboral

Por otro lado, Abdala aseguró que el planteo del PIT-CNT de ir hacia la reducción de la jornada laboral es la otra cara de la misma moneda.

“Vivimos en una sociedad en la que se han desarrollado las condiciones tecnológicas para satisfacer plenamente todas las necesidades humanas. No obstante, el 1% más rico del planeta posee la misma riqueza que la mitad de la población mundial, es decir, casi 4.000 millones de personas. Nos enfrentamos a situaciones en las que hay quienes viven con menos de un dólar diario, y se promueve una sociedad cada vez más desigual en la que los derechos humanos fundamentales, consagrados por las Naciones Unidas, están lejos de materializarse, manifestándose a través del desempleo, la desocupación, el hambre, la miseria y la mortalidad infantil”, planteó el dirigente sindical.

Abdala consideró que la humanidad no tiene otro camino que el reparto del trabajo disponible y resolver la enorme crisis de desigualdad que existe en el planeta. Es decir, pensar formas que permitan una vida plena de la gente.

“No he escuchado argumentos sólidos que puedan contraponerse a la afirmación de que las mejoras en productividad ya han tenido lugar y que, además, podrían estar vinculadas a la reducción de la jornada laboral. Esto no sólo mejora la calidad de vida de los trabajadores en términos de salud laboral, tiempo libre y disfrute de la vida, sino que también brinda oportunidades para la capacitación y permite participar en las responsabilidades de cuidado”, expresó.

Recordó que durante el primer batllismo, en el año 1915, Uruguay limitó su jornada de trabajo a 8 horas, siendo pionero en la legislación social y laboral. “No obstante, en la actualidad, el país está rezagado, incluso con respecto al resto de los países de la región, en cuanto a la posibilidad de avanzar hacia las 40 horas semanales de trabajo con el pago de 48 horas. Esta sería la legislación más relevante de principios del siglo XXI”, afirmó.

“A veces aparecen tesis catastrofistas, que son las mismas que han aparecido cada vez que el movimiento obrero realizó planteos en ese sentido, pero no tienen fundamentos”, remarcó Abdala. Por tal motivo, el dirigente de la central de trabajadores expresó su interés en poder debatir con fundamentos, con aquellos que se oponen a las reformas de la seguridad social.

“Nos gustaría poder debatir con representantes sociales y políticos contrarios a la posición del movimiento obrero, porque eso también ayuda a que la gente tenga elementos y se pronuncie”, indicó.

Educación

Por otro lado, Abdala saludó al Congreso de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (FENAPES) que, como todo el movimiento obrero, tiene sus instancias de democrática, sus ámbitos superiores, donde se define la orientación.

Dijo que se trata de un ámbito importante en la elaboración educativa, las reivindicaciones y el planteo de estrategias de los trabajadores de la organización de Secundaria.

“FENAPES ha enfrentado una constante campaña de estigmatización dirigida hacia los trabajadores que sustentan la labor de la educación, culpándolos de las dificultades educativas en nuestro país. Desde mi perspectiva, estas dificultades están relacionadas con la falta de un programa claro que garantice la viabilidad nacional, establezca un horizonte de desarrollo productivo para la integración de América Latina y conciba una sociedad donde el ser humano sea lo central, no la acumulación de capital. No se puede responsabilizar a los trabajadores por la crisis educativa, ya que, en todo caso, nuestra clase ha estado abierta a considerar alternativas que promuevan la felicidad pública, incluyendo la labor educativa”, puntualizó Abdala.