
Este domingo 27 de junio, amaneció con lluvia. El frío en invierno siempre golpea duro. Pero parece ensañarse con los de abajo. La fecha representa un hito en la historia del movimiento sindical y de la democracia.
Hoy, a 48 años de la gesta ética democrática de las y los trabajadores con la Huelga General que hirió de muerte a la dictadura cívico militar desde su nacimiento, el PIT-CNT recordó y homenajeó a quienes construyeron una de las páginas más conmovedoras de la historia sindical contemporánea.
Y lo hizo militando, en defensa de la democracia y de los derechos conquistados.
Este 27 de junio no hubo actos de masas, ni discursos, ni concentraciones masivas.
Hubo sí, miles que salieron por los barrios, en pueblos y ciudades, barrios, esquinas, asentamientos, plazas y ferias. Por todas partes anduvo la democracia respirando futuro.
Tal como ha sido la tónica de la campaña, la militancia salió a dialogar, a conversar con las vecinas y vecinos. A pocos días que se venza el plazo para entregar las firmas, es mucha -muchísima- la gente que responde que no sabe lo que es la LUC.
En los barrios, las respuestas son todas distintas, pero tienen algo en común: el respeto. El barrio respeta esté de acuerdo o no con firmar, el vecino y la vecina preguntan, consultan temas y plantean sus dudas, y después firman o no. Pero siempre agradecen. A esta altura de la campaña, en algunos barrios y ferias populosas, la respuesta mayoritaria es: «Gracias, ya firmé». Y en muchos casos agregan que si pudieran firmar dos o tres veces lo harían.
Hoy en la feria de Larravide, la avena estaba a $90 el kilo y las lentejas a $99,90, la horma de pan lacteado a $70, el queso Colonia de oferta a $215, los panchos a $189 y el paquete de ticholos a $110. Los compact disc de Barry White, Alejandro Sanz, Buitres, Fito Páez, Jorge Drexler, Diego Torres, Amelita Baltar, Leonardo Favio o Ginamaría Hidalgo, valían $20 cada uno, pero cuando comenzó la lluvia se podían comprar a $10.
En las ferias también hay cansancio. «La plata no da. Acá cada vez somos más los que venimos a vender algo, lo que sea, traemos ropa, botellas vacías, canillas, pelotas rotas o revistas viejas, lo que tengas lo traés para ver si llevás un mango». A Walter las palabras le brotan resignadas y casi sin levantar la mirada del piso. «Esto es un desastre», dice.
Javier es primo de un exjugador del Club Nacional de Fútbol campeón del mundo de 1980, del equipo que integraban Waldemar Victorino, Alberto Bica, Julio César Cascarilla Morales y Rodolfo Rodríguez, entre otros. Siempre manejó un taxi. Y ahora vende lo que puede en la feria de Larravide. «Esto es un espanto. Firmé porque no puedo creer que nos pasen por arriba y la gente no diga nada». Tuvo COVID y se separó de su esposa. Cuando todo parecía caerse, logró ingresar al Plan de Apoyo Básico a la Ciudadanía (ABC) de la Intendencia de Montevideo y eso le dio un respiro. De todos modos, está convencido que la situación es dramática, que cada vez hay más y más gente a la deriva y que «el gobierno y su modelo económico nos están matando, a los laburantes nos dejan tirados, arreglate como puedas y chau».
Este 27 de junio fue distinto. En clave de memoria pero también en modo militante en la calle, codo a codo, sabiendo que las firmas están y que hay que dar el último esfuerzo para lograr la hazaña.
Hoy 27 de junio, los dirigentes del PIT-CNT no dieron discursos, ni hablaron desde estrados. Pero sí conversaron con multitudes. Con sus chalecos, papeletas, tablitas, almohadillas, alcohol y toallitas descartables de limpieza, salieron a caminar los barrios, en pequeños grupos, y así fueron miles las y los militantes que se desplegaron durante este fin de semana en territorio.
La hazaña está ahí nomás.
Y eso se late y respira en los barrios.
Aunque la TV no lo muestre.
La hazaña está.













