
Luego de los procedimientos policiales y acciones de «limpieza restauradora» sobre los muros pintados con expresiones estudiantiles frente a la sede de Magisterio y del IPA, tanto el Centro de Estudiantes de Magisterio (CEM) como el Centro de Estudiantes del IPA (CEIPA) se han pronunciado públicamente en rechazo de prácticas de censura.
Para el CEIPA, la tapada de muros «es una metáfora de lo que está haciendo el gobierno con nuestra educación. Mientras por dentro el panorama es devastador -ya que política tras política la van deteriorando más- lo que eligen mostrar es una carátula pulcra y de mejoras. Nosotros y nosotras no creemos en éstas ‘restauraciones’. Sabemos que si la intención realmente fuera generar mejoras en la educación priorizarían los arreglos necesarios en el interior de los centros, que es donde nos formamos y no en la parte visible. Como futuros y futuras docentes defendemos la educación del pueblo. Por eso, de la misma manera que nos duele día a día el deterioro que está viviendo, nos recorre un sentimiento similar al ver cómo ocultan nuestras reivindicaciones sin escucharlas».
Desde el gremio se indica que pese a todos los intentos de censura, «no podrán jamás tapar el sol con un dedo. Muchas voces se alzaron en contra de estos atropellos y eso nos da la fuerza necesaria para seguir. No aceptaremos jamás que se reduzca a migajas a la educación pública. Nuestra lucha es justa y es consecuente». Asimismo, recuerdan que el retrato que se tapó y censuró es el de Nibia Sabalsagaray, mártir estudiantil, profesora de literatura y militante del CEIPA. «Asesinada por la dictadura tan sólo unos meses luego de recibirse. Asesinada por luchar por una sociedad más justa. Aunque quieran esconderla, su memoria sigue y seguirá estando presente en cada una de nosotras. Pueden tapar los muros, pero jamás borrar nuestra memoria ni nuestra convicción. Seguiremos de pie y con los puños en alto, reclamando justicia».
También indican que las autoridades, «además de hacer oídos sordos a nuestros reclamos, ahora también los censuran bajo la excusa de ‘mejorar el aspecto del edificio’, a la vez que ignoran las condiciones deplorables en que nos formamos los futuros docentes. Como ya habíamos denunciado, el IPA tiene multiplicidad de carencias edilicias que afectan el cursado y que a nuestro parecer son prioritarias, tales como humedades, filtraciones, puertas que no cierran, entre otras. El hecho de que aún así el CFE mantenga la resolución de pintar de blanco la fachada demuestra que la intención de fondo es censurar los reclamos de las estudiantes».
Por su parte, el CEM también denunció un episodio similar de intimidación y censura cuando el pasado sábado 2 un grupo de estudiantes se encontraba pintando un muro y fueron conminadas a detener la actividad por parte de la Unidad de Respuesta de la Policía de Montevideo (URPM).
Según contó al Portal del PIT-CNT una de las militantes del CEM que se encontraba en la actividad del sábado, «fue un momento de mucha tensión» porque les retrotrajo a una situación similar que tuvieron que afrontar el 14 de agosto de 2021 cuando algunos policías se hicieron presentes y tomaron los datos a tres estudiantes que quedaban dando los últimos retoques al mural y posteriormente, fueron citadas ante el juzgado de faltas.
Elina dijo al Portal que cada vez que el Centro de Estudiantes de Magisterio toma la decisión de pintar un muro con consignas se enfrenta a una inmediata acción policial. «Es muy violento lo que tenemos que vivir, no por el accionar de los funcionarios policiales sino por la situación que tenemos que vivir, fundamentalmente porque no estamos haciendo nada malo. Es penoso que se actúe de esta manera y que venga la Policía y nos haga pasar un mal momento». Para la futura maestra, «esto es un ataque directo a la libertad de expresión» y desde su visión, «ellos saben que lo que escribimos en los muros es verdad, entonces en lugar de hablar de educación, de los recortes de recursos que nos afecta directamente, ellos directamente lo censuran, lo silencian». Elina recordó que tanto la sede de Magisterio como la del IPA «históricamente» ha sido pintada con ideas, reclamos, pensamientos, consignas pero descartó que esas expresiones puedan ser catalogadas como «vandalismo».
Por otra parte, alertó sobre las consecuencias del discurso del odio, y reveló que tanto en redes sociales como en la propia calle, cuando se encontraban pintando el muro de su casa de estudios, recibieron «insultos y amenazas». Desde su perspectiva, el discurso del odio intenta «distraer» la atención para que no se hable de los recortes presupuestales y el debilitamiento de la educación pública.
Por último, Elina remarcó que para las y los estudiantes, «los muros fueron, son y serán nuestros».