
Luego de dos instancias de negociación desarrolladas este fin de semana, sin que se lograra arribar a un acuerdo como consecuencia de la férrea negativa de la empresa a aceptar la propuesta del Ministerio de Trabajo, los trabajadores nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores del Supergás (SUTS), consideran que ya es tiempo de que alguien del gobierno le «marque la cancha» a la empresa.
Como se recordará, la empresa desató una escalada de persecución, sanciones y ahora declaraciones públicas insultantes contra el sindicato y sus propios trabajadores.
Según explicó el vocero del SUTS al Portal del PIT-CNT, Andrés Guichón, la patronal está «envalantonada», está cruzando límites de respeto y tolerancia cuando se manifiesta públicamente «siempre de manera despectiva» hacia dirigentes sindicales, sindicatos y trabajadores, y desde su visión, se trata de un «envalentonamiento» riesgoso que no aporta nada a un escenario complejo, «saliendo a hacer un juego sucio» y «diciendo cualquier disparate».

«Creemos que alguien debería ponerle límites. Es una vergüenza que nadie le ponga el freno. Dentro de todo, lo que hace la empresa no nos asombra tanto, lo que si nos sorprende es que nadie del gobierno le ponga un freno. Porque si esta va a ser la situación tolerada de aquí en más, estamos todos en el horno como sociedad. Hoy nos toca a nosotros, los trabajadores del gas, pero mañana cualquier empresa se levanta con ganas de actuar de esta manera y la señal es que acá no pasa nada», advirtió. «Están abriendo una puerta a algo peligroso», acotó.
Desabastecimiento
Consultado sobre la posibilidad que falten garrafas en los días de mayor frío en el invierno, Guichón dijo claramente que «no hay desabastecimiento» en la plaza y que como consecuencia de las reiteradas versiones que dicen que va a faltar gas hay gente que sale a comprar más de lo que necesita. «Si hay frío la gente compra más. Y si le decís y repetís todos los días que va a faltar el gas, una y mil veces, seguramente saldrán como locos a comprar de más. Y entonces puede ser que sí falte. Pero no es desabastecimiento por medidas sino por la ola de frío y la gran demanda como consecuencia de lo que se le transmite a la opinión pública. Pero las empresas están trabajando con normalidad», aseguró.