Georgina Mayo: «En Uruguay existe un blindaje mediático muy evidente»

La periodista Georgina Mayo sostuvo que en Uruguay existe un notorio blindaje mediático que protege al gobierno y que el manejo de la información que hacen los grandes medios e informativos de la TV «es muy evidente».

Según la profesional, en ocasiones, la población puede acceder a información de mayor calidad en algunos sitios especializados que trabajan en las redes sociales que en los medios tradicionales. «El blindaje existe» y lo que se ha visto en el último tiempo es un cambio notorio en el tono con el que se brinda la información policial.

Mayo, también opinó que en algún momento las y los periodistas deberán debatir sobre su responsabilidad en la información que brindan y cuáles son las formas para eludir las presiones de los dueños de los medios de comunicación. «Los periodistas que ocupan cargos de jefaturas de informativos tienen una responsabilidad especial porque tienen directa incidencia en los contenidos», aseguró.  

En este sentido, consideró que los dicho de la senadora  oficialista Graciela Bianchi, en relación a haberse «encargado» del periodista Eduardo Preve cuando desempeñaba tareas en Subrayado, fue una señal de alerta para el medio. «Las expresiones de Bianchi no pueden ser acompañadas por ningún ser normal. Si ella se expresó de esa manera en el Senado y no le quiso bajar el tono, poco importa lo que diga después para aclarar o no el tema. En este, como en otros casos, sus declaraciones fueron absolutamente infelices y no se pueden compartir bajo ningún concepto», subrayó.

La periodista Georgina Mayo se desempeña en Radio Fénix, Legítima Defensa, Caras y Caretas, Portal 25 Siete y trabaja como asesoría de comunicación en ASSE junto al director en representación de los trabajadores, Pablo Cabrera.

Intento de magnicidio en Argentina

Consultada sobre el atentado que sufrió la vicepresidenta argentina Cristina Fernández, Mayo dijo al Portal sindical que se trata de un hecho «sumamente negativo” que profundiza “la división entre la gente».

La periodista uruguaya cuestionó especialmente algunas voces que se conocieron luego del intento de magnicidio, como la de la diputada Amalia Granata, «que no contribuye en nada con su posición ante el atentado», al igual que «el panelista de Esta Boca es Mía, Fernando Marguery, que abrió una encuesta en Twitter lamentable. Ahora hay una investigación judicial y en la misma se conocerán muchas cosas y no se puede fomentar la división entre la gente ni perjudicar la convivencia», subrayó. En el mismo sentido, apuntó como otro hecho negativo  el hecho que el presidente de la República, Luis Lacalle Pou se haya manifestado «tantas horas después» del atentado, si bien cuando sucedió el episodio que conmovió al mundo, él estaba recibiendo el Premio Jerusalén, que otorga la Organización Sionista del Uruguay.

Mayo indicó que si bien la escalada del discurso de odio es menor en Uruguay, eso se debe a que «somos menos y nos conocemos». De todos modos, dijo que «a nuestra escala los discursos de odio también generan problemas. Hay dirigentes políticos, sobre todo del Partido Nacional (PN), que principalmente en las redes sociales generan un tipo de grieta. Si bien no se trata de un daño físico, el daño que se produce es importante, ya que se le suman luego opiniones similares de sus seguidores».

Como profesional, la periodista Georgina Mayo ha sido objeto de agresiones en redes sociales y ataques del discurso de odio, por ser mujer, por repreguntar cuando no le convence algo que afirmó el entrevistado de ocasión. Al respecto, reveló que luego de algunos episodios concretos, comenzó a seleccionar las notas que decide realizar en la calle, y evaluar con otro detenimiento, a qué autoridad del gobierno considera pertinente entrevista.

Recodó que en las últimas semanas entrevistó al ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira y al del Interior, Luis Alberto Heber. «Con da Silveira quedó claro que había distintas miradas y creo que le incomodaron algunas preguntas sobre el recorte presupuestal en la Educación, pero en todo momento fue un diálogo de respeto y calma. Algo que valoro mucho. En cambio, el ministro Heber se exaltó mucho, contestó con una gran agresividad, y lo particular es que es una persona que cumple un rol importante en el gobierno y en el país, precisamente tratando de combatir la violencia. Y creo que él transmitió violencia». De todos modos, está convencida que «en algún momento» el ministro Heber «tendrá que dar respuestas más profundas» sobre la entrega del pasaporte al narco Sebastián Marset.

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