
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el primer semestre de 2022, la pobreza en nuestro país fue del 10,7%, lo que representa un incremento de 0,5 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2021.
Siempre según cifras oficiales, la incidencia de la pobreza en hogares fue del 7,4%, es decir, que por cada 1.000 familias, hay 74 que no logran cubrir las necesidades mínimas en relación a alimentación, vivienda o salud.
En dicho período, la indigencia se ubicó en el 0,4%, y en cuanto a hogares en el 0,3%. El año pasado, el primer indicador estaba en 0,3% y el segundo en 0,2%, o sea que ambos aumentaron.
La primera infancia es la franja etaria más afectada por la pobreza: en el primer semestre de 2019, 16,4% de los niños de 0 a 5 años sufrían este flagelo, mientras que en el mismo período de 2022 se constató un drástico aumento hasta llegar a los 22,5%.
Para un hogar unipersonal de Montevideo, el valor de la línea de pobreza es $ 18.636.
Para un hogar unipersonal del interior urbano, el valor de la línea de pobreza es $ 12.120
Para un hogar unipersonal del interior rural, el valor de la línea de pobreza es $ 8.255.
Según explicó al Portal del PIT-CNT el integrante del Instituto Cuesta Duarte, Hugo Bai, la erradicación de la pobreza infantil “no está en la agenda del gobierno ni en los programas que pueda impulsar el gobierno”. El economista lamentó las cifras del INE que confirman el aumento de la pobreza con marcado énfasis en la infancia. “Ojalá me equivoque y haya un cambio radical” por parte del equipo económico, apuntó, aunque de todos modos opinó que sea cual sea el color del gobierno que le toque suceder al actual, deberá colocar énfasis en la primera infancia para atender la pobreza infantil y tratar de revertir un proceso que es de difícil intervención.
Bai dijo al Portal que la economía después de la pandemia “se ha recuperado” pero persiste un modelo de “desigualdad” en el reparto. “El modelo actual promueve que el crecimiento económico es apropiado por los sectores de muy altos ingresos y los sectores de mayor riqueza. Es un modelo centrado en la desigualdad donde las políticas benefician al malla oro y el derrame prometido nunca llega a los sectores más rezagados o que están en situación más vulnerable”, apuntó.
Para el experto, los datos del INE que confirmaron el aumento de la pobreza en Uruguay “dan la pauta de una desmejora general en el nivel de ingreso de los sectores más vulnerables del país”.
Bai recordó que en nuestro país “la pobreza tiene cara de niño y niña”, y que los indicadores particularmente entre los menores de 6 años el índice de pobreza es 10 veces mayor que en los adultos mayores. “Es un tema que debería interpelarnos a todos sobre la justicia social”. Específicamente entre el primer semestre de 2019 y de 2022, la pobreza en la franja de niños de 0 a 5 años, aumentó de 16,4% al 22,5%.
“El salto en esta franja de la población es lo que más nos debería chocar e indignar. Que el mayor crecimiento de la pobreza esté centrado en la primera infancia es muy fuerte. Debería ser una prioridad en el debate público, ver cómo podemos erradicar la pobreza infantil. Y sin embargo, estamos cada vez peor”, lamentó.

Relato
Bai cuestionó el relato de la ministra Azucena Arbeleche sobre las inversiones en primera infancia y dijo “nada de lo que sostuvo la ministra ha venido sucediendo. Por el contrario, estamos en un proceso inverso pese al crecimiento de la economía. Recordemos que el gobierno en alguna instancia sostuvo que invertía recursos en primera infancia y que el país estaba ante un ‘hito’ en materia de inversión social en primera infancia. Y uno mira los números y estamos lejos de ese escenario que se nos pinta, estamos lejos del relato que se nos pretende construir. Creo que la erradicación de la pobreza infantil debería ser prioridad pero no está entre las prioridades ni en la agenda del gobierno”, sentenció.