Milton Castellano: «El gobierno está obligado a cumplir lo que prometió y no cumplió»

Para el director del Instituto Cuesta Duarte, el gobierno deberá «cumplir sus promesas» y «las expectativas» que se generaron cuando habló de los mejores cinco años de la vida de las personas. «Se viene la segunda mitad del mandato del presidente Lacalle Pou y ahora está obligado a cumplir lo que hasta ahora no concretó». En entrevista con el Portal del PIT-CNT, Milton Castellano sostuvo que la economía está creciendo «pero el derrame no llega» y por el contrario, «nos encontramos con indicadores que son sumamente preocupantes», en referencia al incremento de la pobreza -particularmente en la primera infancia- como así también a que el empleo se ha precarizado y se constata el aumento de homicidios, que evidencia los problemas de seguridad que el gobierno tampoco ha podido solucionar, pese a que fue otra de sus promesas electorales.  

«Estamos en un momento difícil y complejo para el país. Diría que es un momento bisagra, está promediando la administración de Lacalle Pou. Recordemos que el gobierno llegó con una serie de expectativas que había generado en la población, sosteniendo que serían los mejores cinco años en la vida de los uruguayos, que se tenía que cambiar y que el momento ‘era ahora’. Así fue que planteó un conjunto de propuestas que harían cambiar el bienestar general de la población. Pero a dos años y medio, el balance nos muestra muchos signos de interrogación. Es cierto que Uruguay, como el mundo, tuvo la desgracia de la pandemia y de una guerra dramática en Europa, con todo lo que ello significa. Pese a estas dificultades reales, nos encontramos con una serie de indicadores que son sumamente preocupantes». En este sentido, Castellano señaló que el gobierno ha aplicado desde el principio de su mandato una filosofía de «dinamizar los sectores con mayor producción, lo que se llamó los malla oro. A partir de esto se suponía que llegaría un derrame que beneficiaría a todos. Sin embargo, a dos años y medio, no se dio el derrame. Lo que está sucediendo es qué a pesar de todos los problemas, la economía uruguaya está creciendo a niveles positivos y sostenibles, pero no se ve el derrame».

Para el director del Instituto Cuesta Duarte, cualquier indicador que se pueda analizar «da a la baja» para la inmensa mayoría de los ciudadanos.

«Si hablamos del empleo, surge que hay un desempleo importante; el empleo que ha surgido es más precarizado, y si los niveles de desempleo no son mayores es porque están los jornales solidarios. Un indicador que hace al bienestar de la familia, de los hogares, como es la tasa de empleo, nos muestra que estamos ante una situación hacia la baja. Si vemos el salario de la gente nos indica -y todo el mundo lo sabe- que ha existido una rebaja salarial importante en los públicos y los privados. Si analizamos el consumo interno, también nos indica que se contrae el consumo interno. Entonces existen una serie de indicadores que son todos preocupantes», remarcó.

Para Castellano, el indicador más significativo de este tiempo es el aumento de la pobreza, «especialmente en la primera infancia. Y si pensamos en la población en general, no cabe ninguna duda de que se deben seguir sosteniendo las ollas populares para que miles de compatriotas puedan acceder a algo tan básico como la comida. Como si fuera poco, estamos ante un gran problema en materia de seguridad pública, eso se comprueba con la cantidad de homicidios, y a todo este panorama, hay que agregarle los escándalos internacionales que repercuten en la imagen del país en el mundo de lo que ha sucedido en la Torre Ejecutiva con la venta de pasaportes. Esto entre otras situaciones alarmantes. Y podríamos seguir enumerando temas y problemas, entonces es lógico que nos preguntemos: ¿Estos son los mejores cinco años de nuestras vidas que nos prometió el gobierno?».

El director del Instituto Cuesta Duarte se mostró preocupado ya que según su visión, las perspectivas «no son nadas buenas» ya que ahora el gobierno «quiere imponer sin diálogo alguno, dos reformas muy importantes: la de educación y la de la seguridad social. Se impulsan reformas trascendentes sin apelar a los ámbitos de consulta y de debate. Es impensable que se pueda transformar la educación de espalda a la comunidad educativa. Hasta el más optimista sabe que es muy difícil que se pueda lograr si no se le da participación a los que saben. Y cuando el gobierno pretende justificar la imposición alegando que los sindicatos son un supuesto ‘palo en la rueda’, no mencionan que es toda la comunidad educativa la que se opone a una reforma inconsulta. Algo similar sucede con el tema de la seguridad social. Todos sabemos que sin la participación de la sociedad es muy difícil reformarla».

Cero incentivos  

Castellano fue categórico al sostener que otro elemento preocupante para las perspectivas del país y del bienestar de la población en general es la aprobación de una Rendición de Cuentas «que recorta presupuestos y no genera incentivos». Al respecto, recordó que en un reciente almuerzo de la Cámara de la Construcción las empresas lanzaron una alerta amarilla ante la culminación de las obras en UPM y en el ferrocarril. «Estamos hablando que se perderán aproximadamente 10 mil puestos de trabajo».

Así las cosas, Castellano sostuvo que es hora que el gobierno comience a cumplir sus promesas electorales.

«La excusa de la economía no es de recibo, ya que la economía está creciendo. Tenemos una economía que crece, pero no genera derrame, no hay distribución de la riqueza. Por el contrario, se genera más pobreza y más desempleo. La interrogante es hasta cuándo la sociedad puede aguantar esto. Hoy estamos ante el desafío de la segunda etapa de la administración Lacalle Pou y ello nos genera un gran signo de interrogación».

En este contexto, Castellano fue claro a la hora de señalar que las organizaciones sociales tendrán que salir a tratar de mejorar las condiciones para que no se las siga perjudicando, lo que posiblemente se traducirá en un incremento de las reivindicaciones y movilizaciones.

Diálogo

El director del ICUDU se ha caracterizado por ser uno de los interlocutores constantes del movimiento sindical con distintos actores del gobierno para sostener abiertos los canales de  diálogo con el Poder Ejecutivo. Consulado sobre cómo se logra esa comunicación en un clima de hostilidad y ataques permanentes por parte de algunos voceros del gobierno  hacia los sindicatos, Castellano reconoció que «no es fácil» pero que por formación e historia, el movimiento sindical «siempre ha tenido el diálogo como un elemento central. Diálogo no significa ponernos de acuerdo, ni que tengamos coincidencias. Pero el diálogo se necesita como forma de encontrar salidas a situaciones complejas. Cualquier situación de tensión conflictiva, tarde o temprano, termina en una mesa de diálogo y en la búsqueda de soluciones. Cuando más difíciles son las circunstancias, son más necesarios los puentes. Tenemos diferencias importantes con el gobierno, en materia económica, de política laboral, en el tema de la seguridad social, con la educación, entre otras. Tenemos un conjunto de diferencias que las hemos expresado públicamente. Hemos debatido con ellos y hemos intentado brindar nuestras razones. Pero, estamos ante un gobierno que se encierra mucho en que tienen una ruta y la misma parece ser inamovible. Y eso no es bueno para el país», reflexionó.

Castellano indicó que no se puede afirmar que el gobierno no escucha, «porque sí lo hace», pero eso solo «no alcanza y se necesitan acuerdos». Consultado sobre qué tipo de acuerdos colocaría como prioritarios en el tiempo actual, mencionó «la educación» y «la reforma de la seguridad social».

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