
La presidenta del Colectivo Trans del Uruguay (CTU), profesora Alejandra Collette Spinetti, reflexionó sobre la violencia en la sociedad y el reciente asesinato en el departamento de Rivera de la actriz de la obra Naturaleza Trans, Victoria Pereira. Según explicó la docente y ex directora de la División Folclore de las Escuelas de Formación Artística del SODRE, aún persiste una mirada discriminadora en el imaginario colectivo que “si sos trans se te puede hacer cualquier cosa”, ya que se considera que “los cuerpos trans son desechables” y “descartables”, que “no merecen ocupar lugares de trabajo en los centros educativos”, como tampoco “en las familias”, “ni en las viviendas”.
En diálogo con el Portal del PIT-CNT, Spinetti dijo que “la estigmatización y la violencia han ido en aumento porque el sistema político -quienes están en este momento en lugares políticos y legislativos y concretamente en la coalición de gobierno- fomentan discursos de odio”. Desde su visión, los avances logrados en materia de derechos para las minorías y particularmente para las personas trans, no fueron acompañados por los cambios culturales imprescindibles en la sociedad.
En relación al reciente homicidio ocurrido en Rivera, Spinetti sostuvo que cada crimen es horrendo y lamentablemente esto también forma parte de una mirada estigmatizante hacia las personas trans.
“Para algunos, los cuerpos trans siempre son desechables. Si la persona se construye en lo femenino, esto tiene que ver con el patriarcado, se pone en el centro de la violencia machista e institucional. Si además, se construye en lo femenino como un disidente del género, como persona trans, refuerza ese lugar de violencia. Creo que existe una mirada en el imaginario social que si sos trans se te puede hacer cualquier cosa. Por eso está en algunos esa idea que los cuerpos trans son desechables, son usables y no merecedores de lugares de trabajo en los centros educativos, en las familias, ni lugar en las viviendas. Las personas trans, de acuerdo a lo que piensa el imaginario popular y de lo que se ha trasmitido culturalmente, no son cuerpos a respetar”, cuestionó.
Consultada sobre si dicha «cultura de odio» estigmatizante se ha reforzado en los últimos años en el Uruguay, indicó que “tristemente eso es así; esto tiene que ver mucho con el contexto político y lo que estamos viviendo. Hemos tenido declaraciones del senador (Guido) Manini Ríos, de muchos actores y actrices de la política, que pertenecen a la coalición de gobierno, que responden a un discurso que refuerza la estigmatización. La propia ley de tenencia compartida es un ejemplo de eso. Es parte de un discurso de retroceso en derechos. En el pasado, legalmente se lograron reconocer muchas cosas en materia de derechos. Sin embargo, no logramos cambiar la cultura. Durante los gobiernos del FA incluso yo alerté que se debía tener cuidado porque no todos estaban convencidos de esa agenda de derechos. Creo que muchos fueron políticamente correctos pero tal vez no sentían auténticamente que esos derechos se debían defender. O tal vez no entendían realmente la necesidad de esos derechos. Por eso no me sorprende que el cambio de gobierno y del mensaje haya llevado a que el odio haya surgido con tanta fuerza”. En este sentido, sostuvo que claramente “no se logró cambiar la matriz cultural” y que eso es algo que “llevará muchos años”. Incluso recordó que bajo los gobiernos progresistas, “las empresas públicas hacían avisos publicitarios con personas blancas, bonitas, hegemónicas o muy políticamente correctas. Se repetían los moldes de siempre”, apuntó.
En la misma dirección, señaló que en los cargos públicos es casi imposible encontrar una persona trans, más allá que desde los espacios de militancia se trabaja para “lograr visibilidad” y que los derechos de acceso al trabajo y a ocupar lugares de incidencia “sean una realidad”.
Discurso de odio
La presidenta del CTU afirmó al Portal que a veces las personas trans son consideradas como “cosas de estudio” y en más de una ocasión, “le he tenido que decir a estudiantes de alguna facultad que no soy la tesis de nadie”.
En cuanto al creciente aumento de la violencia, indicó que “quienes están en este momento en lugares poder en el ámbito político y legislativo, concretamente desde la coalición de gobierno, dan discursos de odio, hablan de la familia tradicional, refuerzas moldes y estereotipos o incluso, nos encontramos con la diputada (Inés) Monzillo que dice que a las mujeres las matan por exceso de amor. Si ocupas un cargo político y estás dando esos discursos, en realidad estás habilitando a que esa violencia pueda sentirse liberada”. Asimismo, “también en algunos medios de comunicación se crea cierto clima favorable a la violencia”, aseguró.
Trabajo
En relación a la necesidad de trabajo, aseguró que muchas personas trans están pidiendo a gritos una oportunidad de trabajo y celebran cada pequeña victoria cotidiana cuando se enteran de alguien de la comunidad que obtiene un puesto de trabajo. De todos modos, la situación actual, es alarmante y son muy pocas las oportunidades existentes.
En este sentido, valoró el trabajo que viene desarrollando la responsable de la Secretaría de Género del PIT-CNT, y referente del sindicato de la aguja (SUA), Flor de Liz Feijoo. “Los cupos establecidos en la ley aprobada y ratificada por la ciudadanía “no se cumplen”, y esta realidad se comprueba en el ámbito público. “Ni te digo lo que es la realidad en el ámbito privado”, recordó.
“Si bien es muy valioso lo que viene haciendo Flor de Liz en el PIT-CNT, no alcanza. Creo que los sindicatos en general deberían habilitar más espacios para personas trans, abrir puertas. Que se preocupen más y que puedan incluir en los acuerdos de los Consejos de Salario este tema como parte de su agenda de reivindicaciones”, agregó. “Todos, todas, todes sabemos que el trabajo dignifica, tener tu casa, tu comida, tu ropa, la posibilidad de sentir el orgullo que somos integrantes de la clase trabajadora y por supuesto, de generar distintos vínculos en los centros laborales. Todo eso dignifica”.
Romina
En torno a los hechos recientes relacionados a la militante política Romina Celeste Papasso, Spinetti sostuvo que se debe abordar con mucha cautela. “Con la violencia no se llega a ningún lado. En general trato de no leer sus publicaciones en redes porque están cargadas de mucha violencia y creo que no es por ahí. De todos modos, en relación al caso notorio de su denuncia sobre un senador, es la Justicia la que se tiene que pronunciar. Ella es una presunta víctima y los episodios habrían sucedido cuando tenía apenas 13 años. Algo terrible que debe ser aclarado y condenado el presunto abusador, si se confirma. Con les menores nadie debe abusar. Por lo que creo que está perfecto que actúe la Justicia y condene al abusador. Y si tuviera que decirle algo a ella, le recomendaría que baje un cambio. Y que se repiense. Capaz que hay otra forma de hacer política que no sea a través de mensajes tan violentos como los que ella venía dando. Y en este tiempo, hay demasiada violencia en los discursos, no es por ahí. No se debe entrar en la rosca de la violencia. Como sociedad tenemos que aprender a deconstruirnos de la violencia. Hay gente que sí le ha dado resultado la violencia, porque de otra forma no se entiende el caso de la senadora (Graciela) Bianchi ya que a ella claramente le da resultado. Pero insisto, no es por ahí”.