
El presidente del PIT-CNT y secretario general de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA), Marcelo Abdala, expresó que Gerardo Cuesta fue un referente ético, político e ideológico en la lucha por los derechos de los trabajadores, “un héroe de la Patria y de la Democracia, muy a pesar de los discursos de las clases dominantes”.
Este miércoles 13 de septiembre se realizó un gran homenaje al militante sindicalista Gerardo Cuesta, quien falleció en 1981, tras ser sometido a salvajes sesiones de tortura durante la dictadura cívico-militar (1973-1985).
El acto se desarrolló en Jaime Roldós y Pons esquina Londres, en el barrio Pérez Castellanos, donde se ubica el memorial al dirigente sindical.
Gerardo Cuesta fue un militante clasista, obrero metalúrgico y sindicalista consciente de las necesidades de la lucha por la emancipación de las y los trabajadores. A partir de su experiencia como dirigente sindical, cumplió un rol fundamental en la unificación de todos los trabajadores en la Convención Nacional de Trabajadores (CNT).
Nació el 1º de septiembre de 1917, fue detenido y encarcelado en enero de 1976, estuvo desaparecido y fue sometido a salvajes sesiones de tortura que le terminaron costando la vida. Falleció el 13 de septiembre de 1981.
Como forma de reconocimiento institucional histórico, el Instituto de formación e investigación del PIT-CNT, lleva su nombre en recuerdo de Gerardo Cuesta y de León Duarte.
Mantener viva la memoria
Por su parte, el 15 de septiembre de 2017, el Correo uruguayo lanzó un sello conmemorativo al cumplirse 100 años de su nacimiento.
Este miércoles en el homenaje hicieron uso de la palabra, además de Abdala, el integrante de la Comisión de Fundadores y Militantes de la CNT, Daniel Baldassari; Daniela Duran, por la Dirección Nacional de la UNTMRA; y el Maestro Víctor Brindisi.
En dicho marco, Abdala dijo que “es muy importante mantener viva la memoria”, porque el movimiento obrero viene desde lejos y quiere ir muy lejos.
Resaltó que Gerardo Cuesta fue un dirigente histórico de todo el movimiento obrero y popular que protagonizó la unidad de los metalúrgicos, y luego se transformó en un referente clave en la unidad de los trabajadores en la CNT.
Dijo que ha sido un referente ético, político e ideológico, que se convirtió en pilar de la lucha por los derechos de todos los trabajadores del Uruguay.
“Fue un dirigente que permanentemente tuvo en su visión la emancipación de la clase obrera, no fue solamente un militante sindical, fue un obrero revolucionario, un militante por la superación positiva del capitalismo. Así condenaba al capitalismo, analizaba la cuestión de la dependencia, la necesidad de levantar un programa que no fuera solamente de las reivindicaciones inmediatas de los trabajadores, sino que se montara una perspectiva general”, señaló el presidente de la central de trabajadores.
Dijo que aquel obrero revolucionario, militante consciente de la unidad sin exclusiones, también fue militante sindical y político que ingresó al Partido Comunista del Uruguay (PCU) y ocupó responsabilidades claves en el Parlamento.
“Bajo el fascismo fue secretario general del PCU y dio su vida por la democracia y la clase obrera”, resaltó Abdala. Agregó que, en momentos en que parece que todo es lo mismo y algunos se animan a sostener que la dictadura surgió por la confrontación entre dos presuntos demonios, y que lo hacen además para ocultar la saña de la dictadura terrorista del capital financiero; los trabajadores levantamos la concepción que nuestro camino por la emancipación será por y a través de la democracia hasta sus últimas consecuencias o no será. “Gerardo Cuesta fue un héroe de la Patria y de la democracia, muy a pesar de los discursos de las clases dominantes”, sentenció.
Abdala dijo también que en momentos en que predomina el ajuste salvaje del gran capital contra las grandes mayorías del pueblo trabajador, hay que recoger ese legado de que la unidad es siempre para que en esta patria de Artigas pueda florecer la “publica felicidad”.

Forjador de unidad
Por su parte, Baldasari resaltó la importancia de la construcción histórica del movimiento sindical uruguayo, y en particular a partir de la unidad en una sola central sindical.
Resaltó que esa es la gran conquista que los trabajadores y el pueblo uruguayo han logrado realizar y llevar adelante, más allá de lo que hoy algunos quieren decir que no hubo respuesta al golpe de Estado. En tal sentido, aseguró que la clase obrera organizada mantuvo la resistencia a la dictadura, la reconstrucción del movimiento sindical y la lucha contra las crisis y en defensa de los intereses populares.
Gerardo Cuesta propuso siempre la unidad de los trabajadores en una central única, e insistía con que el trabajador estaba unido en el proceso de producción; sin embargo, se dividía a la hora de sindicalizarse por causa de las diferencias ideológicas, lo que debilitaba la fuerza del sindicato a la hora de luchar.
En ese marco, en su prédica comenzó a tomar cuerpo que la actividad sindical pura y exclusiva tenía un techo, por lo cual vio la necesidad de complementarla con la actividad política. De la rica discusiones con sus compañeros de trabajo anarquistas, socialistas y comunistas, optó por impulsar la unidad de acción de los partidos de la izquierda marxista, con el objeto de darle un tono más obrero a su prédica y práctica. Así nació la Agrupación Socialista Obrera (ASO), en la que también estuvo José “Pepe” D’Elía, entre otros.
Baldasari recordó que Cuesta fue detenido en 1952 -a raíz de un movimiento solidario con los trabajadores de ANCAP que se encontraban en huelga-, y junto a otros dirigentes sindicales iniciaron una huelga de hambre que trajo como aparejado la resolución del Ministerio del Interior de enviarlos a un exilio interno en diversas ciudades del interior. A Cuesta le tocó Mercedes.
Luego se afilió al PCU y se dedicó de lleno al proceso de unidad sindical, que culminó en 1966 con el nacimiento de la CNT. En ese marco fue electo diputado por el PCU.
También desempeñó una destacada actuación en el desarrollo de la Huelga General de junio – julio de 1973 contra la dictadura militar. Fue detenido en 1976, recluido en el penal de Libertad y estuvo en condición de desaparecido sufriendo feroces torturas.
En vísperas del 25 de agosto de 1981 fue trasladado al hospital Militar, estuvo aislado de su familia a la que el 13 de septiembre se le comunicó su fallecimiento, sin dar detalles de su causa.
Todos los testimonios recogidos retratan a Cuesta como un hombre “íntegro, de altísima moral y respeto por los demás compañeros, sin importar las coincidencias o discrepancias”, detalló Baldasari. Remarcó que si algo caracterizó a este hombre bueno y afectuoso fue su capacidad de diálogo y el respeto a todos.
“Fracasaron los que llevaron a la muerte a Cuesta, porque él vive con su ejemplo en la continuidad de la lucha de la clase obrera y del pueblo por un mundo solidario”, sentenció.
“Los milicos no lo vieron dudar”
A su turno, la responsable de Educación y Formación de la UNTMRA e integrante del Consejo Directivo del Metal, Daniela Duran, dijo que un 13 de septiembre, pero de hace 42 años el fascismo nos robaba a Gerardo Cuesta.
Manifestó asimismo que, quienes lo conocieron afirman que fue un hombre sencillo, firme en sus principios, discutidor y muy respetuoso. Sus compañeros aseguran que jamás lo vieron dudar. “Los milicos tampoco lo vieron dudar, ni bajo la tortura más salvaje. A pesar de las propuestas que recibió para salir del país, no las aceptó. Sentía que aquí era necesario, que la gente confiaba en él y debía ser responsable por todos”, remarcó Duran.
La dirigente sindical expresó que Gerardo Cuesta fue un revolucionario y pagó con su vida, su amor por la clase obrera y el pueblo uruguayo. “El mejor homenaje que le podemos hacer es trabajar cada día por la unidad de los trabajadores y el crecimiento de la clase obrera organizada”, sentenció.
Por su parte, el maestro Víctor Brindisi, también fundador de la CNT, agradeció al barrio, al sindicato, a las comisiones y al PIT-CNT que ayudan a mantener y darle significado al espacio que representa a una de las figuras más importantes del movimiento sindical de todos los tiempos: Gerardo Cuesta.
La Comisión de Fundadores Dirigentes y Militantes de la CNT entregó a la UNTMRA dos cartas que Cuesta envió desde la cárcel de Libertad a su familia, en las cuales aseguraba que no había nada que lo haría cambiar en su manera de pensar.
El acto contó también con la participación de Alfredo Cuesta, hijo de Gerardo.


