Empleo: Informe del Instituto Cuesta Duarte alerta sobre «luces amarillas» en materia de informalidad y salarios sumergidos

El Instituto Cuesta Duarte del PIT-CNT advirtió sobre algunas complicaciones en materia de empleo y actividad tras analizar las cifras correspondientes al primer cuatrimestre del año, a partir de los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística(INE).

El documento alerta sobre algunas «luces amarillas» por una desmejora en los niveles de informalidad lo que para el ICUDU, «evidencia problemas en la calidad de los puestos de trabajo que la economía está generando».

Según las cifras divulgadas y comparando los primeros cuatrimestres de 2023 y 2024, los 42.000 empleos creados fueron en su totalidad informales, «lo que determina que la cantidad de ocupados no registrados a la seguridad social haya crecido desde 335.000 a 377.000 entre ambos períodos». Por lo tanto, si bien la informalidad se encuentra en niveles más bajos respecto a los años previos a la pandemia, «en el último año la mejora del empleo estuvo fuertemente concentrada en el sector informal de la economía», lo que implica «puestos de trabajo más precarios» y «sin derechos fundamentales a la protección social» para trabajadoras y trabajadores.

Texto completo del informe

Recientemente el INE dio a conocer los principales indicadores del mercado de trabajo para el mes de abril, lo que permite analizar lo ocurrido en los cuatro primeros meses del año y observar la trayectoria reciente.

La tasa de actividad, es decir, las personas que se encuentran disponibles para trabajar en relación al total de personas con 14 años o más, continuó creciendo y en el primer cuatrimestre de 2024 se ubicó en 64,2%. Este valor no solo supera al del mismo período del año pasado sino que también se ubica por encima de los niveles vigentes en los mismos meses de 2019 previo a la pandemia, cuando se había situado en 62,2%.

El siguiente gráfico muestra el pronunciado descenso de la tasa de actividad originado en marzo de 2020 a causa de la pandemia. Posteriormente se aprecia una lenta pero sostenida recuperación de la oferta de trabajo, que hacia el primer cuatrimestre de este año se corresponde con 1.886.000 personas disponibles para trabajar.


Tasa de actividad y activos por cuatrimestre

Este aumento en la tasa de actividad estuvo acompañado por una suba en la tasa de empleo que en los primeros cuatro meses se ubicó en 58,6%, lo que se corresponde con 1.722.000 ocupados. Esta tasa de empleo es mayor al 57,5% registrado en igual período del año anterior, lo que se corresponde con la creación de unos 42.000 puestos de trabajo entre ambos períodos. También supera el valor vigente en el primer cuatrimestre de 2019 que fue de 56,9%.

Si bien la trayectoria posterior a la pandemia ha mostrado una tendencia ascendente en la cantidad de puestos de trabajo (interrumpida en 2022), los últimos registros dan cuenta de cierto estancamiento en la tasa de empleo.

Tasa de empleo y ocupados por cuatrimestre

De todas formas y tal como fuera mencionado en informes anteriores, estas tasas de empleo alcanzadas, que superan los niveles previos a la pandemia, vienen acompañadas de algunas luces amarillas que es necesario señalar.

Por un lado, luego de una pronunciada caída en la proporción de ocupados no registrados a la seguridad social a partir de 2020 explicada por la fuerte caída del empleo informal que provocó la pandemia, en el primer cuatrimestre de 2024 la tasa de no registro se ubicó en 21,9%, por encima del 19,9% observado en igual período del año anterior.

Esta desmejora reciente en los niveles de informalidad deja en evidencia problemas en la calidad de los puestos de trabajo que la economía está generando. Comparando los primeros cuatrimestres de 2023 y 2024, los 42.000 empleos creados fueron en su totalidad informales, lo que determina que la cantidad de ocupados no registrados a la seguridad social haya crecido desde 335.000 a 377.000 entre ambos períodos.

Por lo tanto, si bien la informalidad se encuentra en niveles más bajos respecto a los años previos a la pandemia, en el último año la mejora del empleo estuvo fuertemente concentrada en el sector informal de la economía, lo que implica puestos de trabajo más precarios y sin derechos fundamentales a la protección social para trabajadoras y trabajadores.

Tasa de no registro a la seguridad social y subempleo por cuatrimestre

En relación al subempleo, es decir, aquellas personas que tienen una carga horaria insuficiente y están disponibles para trabajar más tiempo, también se incrementó y durante los primeros cuatro meses del año alcanzó una tasa de 9,5%.

Por otro lado, el mayor dinamismo de la tasa de actividad respecto a la evolución de la tasa de empleo provocó una tendencia creciente en la tasa de desempleo. En otras palabras, la desocupación ha venido subiendo porque el aumento en la creación de puestos de trabajo fue insuficiente para dar respuesta a la mayor cantidad de personas que salieron a buscar empleo.

Así, la tasa de desempleo del primer cuatrimestre se ubicó en 8,7%, un valor muy similar al 8,5% registrado en igual período de 2023 y también al 8,6% registrado en los primeros cuatro meses de 2019.

Entonces, además de que la mejora del empleo se concentra en puestos de trabajo de alta precariedad (no registro a la seguridad social y subempleo), en los primeros cuatro meses del año el total de desocupados fue de 164.000, unos 8.000 más respecto a los observados en igual período del año anterior.


Tasa de desempleo y desocupados por cuatrimestre

Adicionalmente, persisten brechas importantes por sexo y tramo etario que son características estructurales del mercado laboral uruguayo. En este sentido, la tasa de desempleo de las mujeres se ha venido ubicando próxima al 10% mientras que en el caso de los hombres el guarismo se ubica en torno al 7,5%.

Tasa de desempleo cuatrimestral por sexo

Por su parte, los problemas de empleo entre los jóvenes son significativamente más profundos en relación a los del resto de la población, con una brecha muy marcada con respecto a la desocupación. Los menores de 25 años presentaron una tasa de desempleo de 27,5% en el primer cuatrimestre del año, una cifra casi 5 veces mayor a la registrada para la población de 25 años y más que se ubicó en 5,9%.

Tasa de desempleo cuatrimestral por tramo etario

A continuación se analizan los principales indicadores del mercado de trabajo por departamento. El siguiente cuadro permite observar que durante el primer cuatrimestre del año varios departamentos registraron tasas de desempleo sensiblemente más altas respecto a la del promedio del país: Paysandú 12,9%, Artigas 12,7%, Treinta y Tres 12,4%, Río Negro 12,2%, Salto 11,7% y Tacuarembó 11,0%.

Por su parte, el no registro a la seguridad social presenta tasas significativamente más elevadas en el interior del país. Los departamentos más afectados son Artigas (55,8%), Cerro Largo, (47%) y Tacuarembó (38,8%).

Finalmente, otra de las dimensiones centrales que hacen a la calidad de empleo es el nivel de los ingresos laborales, situación que muestra una alta proporción de trabajadores con salarios sumergidos, con un deterioro significativo respecto a los niveles previos a la pandemia.

En 2023 la cantidad de ocupados con ingresos laborales por debajo de 25.000 pesos líquidos al mes por 40 horas de trabajo semanal fue de 548.000 personas, una cifra significativamente mayor a los 453.000 observados en 2019. Los datos representan un retroceso significativo respecto a la situación de los salarios sumergidos en 2019, dando cuenta de un crecimiento de casi 100.000 venticincomilpesistas respecto a 2019. Por su parte, el incremento en la cantidad de asalariados con salarios sumergidos fue de 47.000, pasando de 275.000 en 2019 a 322.000 en 2023.

Fuente: https://www.pitcnt.uy